Arturo Valdez menciona que el cierre de la frontera con Estados Unidos impactará directamente en la exportación de ganado.
Por: Gerardo Martínez
La detección del primer caso de gusano barrenador en Coahuila no solo enciende la alerta sanitaria, sino que además anticipa un impacto directo en la economía del sector ganadero, con pérdidas millonarias y el retraso de reapertura de la frontera con Estados Unidos, para exportación.
Productores advirtieron que la presencia de la plaga reduce de inmediato las expectativas comerciales, en un contexto donde el mercado estadounidense representa el principal destino del ganado coahuilense. "El primer caso es un golpe para el ganadero, porque cada vez vemos más lejos la apertura de la frontera", así lo indicó el productor Arturo Valdez Pérez, quien señaló que el cierre o restricción en la exportación implica pérdida de ingresos en divisas, debido a la diferencia en el valor del becerro entre ambos países.
"Muchos millones de pesos van a dejar de entrar a México, porque el precio del becerro en Estados Unidos anda por el doble que aquí". Además del impacto en el comercio exterior, el brote implicará mayores costos operativos para los productores, quienes deberán invertir en el tema de tratamientos, vigilancia y del control sanitario.
Indicó que las medidas actuales, como trampas para detectar la mosca, no son suficientes para contener la plaga, por lo que señaló que es necesario que el Gobierno Federal acelere la operación de la planta de producción de moscas estériles, estrategia que ha demostrado ser la más efectiva para erradicar el problema.
Aunque este proyecto presenta avances importantes, no está ritmo que exige la situación, ya que actualmente presenta un avance del 75 por ciento, cuando ya debería de estar terminada y lista para operar. Valdés Pérez mencionó que de no reforzar las acciones para contener el gusano barrenador, este seguirá avanzando y elevando los costos para el sector.
La detección del gusano barrenador en Coahuila genera preocupación entre los ganaderos locales, quienes anticipan pérdidas millonarias. La situación se agrava con el cierre de la frontera, que afecta directamente la exportación de ganado hacia Estados Unidos.
Arturo Valdez menciona que el Gobierno Federal debe acelerar la operación de la planta de producción de moscas estériles, ya que esta estrategia ha demostrado ser la más efectiva para erradicar la plaga. Sin embargo, el avance actual del proyecto es del 75 por ciento, lo que no es suficiente para enfrentar la situación.
Los productores deberán invertir en tratamientos y vigilancia para controlar la plaga del gusano barrenador, lo que incrementará los costos operativos. La diferencia en el precio del ganado entre México y Estados Unidos también representa una pérdida significativa en ingresos para el sector ganadero.