Con 21 años, Gyro Fuentes cargará la cruz y representará a Jesús en el viacrucis de Santiago Apóstol

Gyro Alejandro Fuentes, de 21 años, ha participado en el viacrucis viviente en tres ocasiones previas, mostrando su compromiso con la tradición.

Por: Adriana Cruz

MONCLOVA;COAH.- Con apenas 21 años de edad, Gyro Alejandro Fuentes, vecino de la zona centro de Monclova, será el encargado de dar vida a uno de los papeles más significativos de la Semana Santa: la representación de Jesús durante el viacrucis viviente que organiza la parroquia Santiago Apóstol.

Aunque para muchos podría parecer una experiencia intimidante, para Gyro no es del todo nueva. Esta será la cuarta ocasión en que participa en este tipo de representaciones religiosas, y la tercera vez que encarna a Jesús dentro de un viacrucis viviente. Aun así, admite que los nervios siempre están presentes.

"Sí, hay nervios... pero también mucha responsabilidad", expresó.

El joven explicó que más allá de aprender un guion o ensayar cada escena, el reto más grande está en el control emocional, pues al representar las estaciones del viacrucis inevitablemente afloran sentimientos personales, recuerdos y situaciones difíciles que, en ocasiones, se conectan con el mensaje espiritual de cada oración.

Gyro compartió que durante el recorrido no solo piensa en no salirse del papel o en recordar qué sigue en cada escena, sino también en el peso interior que implica representar el sufrimiento de Cristo frente a cientos de personas. Relató que, en varias ocasiones, las oraciones y diálogos del viacrucis lo han llevado a reflexionar sobre momentos de su propia vida, como discusiones familiares, amistades o situaciones en las que, como cualquier persona, ha sentido dolor o arrepentimiento.

"A veces llega el sentimiento desde antes, incluso en los ensayos. Hay ocasiones en que uno viene cargando algo, algún pleito, alguna discusión... y eso se te viene a la mente", comentó.

Sin embargo, aseguró que en esos momentos procura entregarlo todo a Dios. "Es como decirle al Señor: estamos haciendo esto para ti, pero también te dejo esto que traigo cargado".

¿Qué siente Gyro durante la representación?

Uno de los testimonios que más llamó la atención fue el recuerdo que guarda de su participación anterior, cuando aseguró haber sentido una presencia especial durante el recorrido. "La ocasión pasada sentía como si alguien estuviera conmigo, como un amigo a mi lado", relató.

Para el joven, representar a Jesús no solo es una actuación o una tradición de Semana Santa, sino un servicio espiritual que le deja paz, felicidad y una profunda satisfacción al terminar. "Cuando todo acaba, sientes una felicidad... porque es un servicio que nos pone el Señor. Es algo bonito, algo especial. Principalmente paz".

Además del impacto emocional, Gyro reconoció que personificar a Jesús durante el viacrucis también implica un desgaste físico importante, debido a escenas de esfuerzo, carga y caminata prolongada. Explicó que parte de su preparación ha consistido en trabajar el aspecto físico mediante ejercicio, ya que el recorrido y el ritmo de la representación requieren resistencia. "No es algo rápido, y tampoco algo fácil. Conforme va más lento, conlleva más desgaste físico", explicó.

Semana Santa con sentido de reflexión

La participación de Gyro Alejandro Fuentes en el viacrucis viviente de la parroquia Santiago Apóstol se suma a las actividades de Semana Santa que buscan no solo preservar una tradición religiosa, sino también invitar a la comunidad a la reflexión, la fe y la empatía. En una época donde muchas veces las representaciones pasan desapercibidas como un evento más, el testimonio del joven deja ver que detrás del personaje principal hay también una historia humana: la de alguien que, entre nervios, disciplina y emociones, asume con respeto el reto de representar a Jesús.

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