Por: Mónica Meza
El espíritu navideño inundó el hogar de María del Carmen Maldonado Carrillo, desde meses antes de la Navidad empieza a trabajar en sus manualidad, le apasiona hacer figuras de fieltro desde muy jovencita. Esto también se ha convertido en una gran labor terapéutica y es mejor aún pues obtiene un ingreso extra, pero lejos de todo esto lo que más le gusta es la satisfacción de saber que ella misma los elabora.
Esta actividad tiene muchos beneficios cognitivos y emocionales a todas las edades y eso es lo que pasa en el caso de María del Carmen, mejor conocida como “La Güera”.
Fue en su juventud cuando empezó a hacer manualidades, actualmente tiene más de 40 años elaborando todo tipo de figuras navideñas, Santa Claus de todos los tamaños, pinos de navidad, renos, monos de nieve, pie de árbol de navidad entre otras cosas.
Aprendió por medio de las revistas, solo viendo lo que una persona era capaz de hacer, por lo que se atrevió. Obtiene los moldes con solo verlos en una imagen y los hace de acuerdo al tamaño que quiere.
En este año empezó desde el mes de junio a trabajar en las manualidades, diciembre parecía estar muy lejos y de la noche a la mañana llegó, para entonces ella ya tenía mucho para adornar su hogar, pero también para vender a sus familiares y amigos.
El material que utiliza es el fieltro no es caro, pero el relleno y los detalles como cascabeles, peluches y adornos son los que más cuestan, pero no importa invertir lo necesario para que algo quede bien hecho, finalmente lo que más vale es la mano de obra.
Un Santa Claus con medidas aproximadas al metro tiene un costo de hasta mil 800 pesos y uno de los adornos más pequeños tiene un costo de 300 pesos.
Es en ratos que hace una de sus obras, sí es un trabajo grande y cuenta con los materiales necesarios, tarda hasta 3 días, a veces es necesario comprar los materiales en mercado libre como lo son las bolas de unicel porque no se encuentran fácilmente.
Su esposo Fernando Estrada le ayuda mucho, pues hay ocasiones que se necesita un trineo de madera o cualquier otra base, también ha hecho adornos motorizados y es donde él le ayuda, las ideas las obtiene de internet y juntos hacen un excelente equipo.
Actualmente está saturada, tiene pedido de arreglos de navidad, en esta ocasión hizo más de 50 trabajos pues además realiza arreglos de mesa con adornos de nochebuena, piñitas, veladoras, vasos entre otras cosas que dan un toque elegante a las fiestas navideñas.
“Invierto de 3 a 4 horas al día en los trabajos, porque además tengo mi trabajo y soy ama de casa, cuando la gente ve lo que hago se queda asombrada, se siente más bonito porque está hecho por mí”, comentó, esto es lo que la motiva a seguir haciéndolos hasta que Dios le permita.
Dijo que de un tiempo a la fecha, esta labor se ha convertido en la mejor terapia, para no estar pensando, el rato se pasa rápido, su mente se ocupa y se relaja.
Piensa en los que ya no están en este mundo, pero cuando trabaja en las manualidades la tristeza pasa, hace un par de años su madre murió y su ausencia le ha dejado un gran vacío, a su madre también le gustaba mucho todas estas cosas de adornos de Navidad por eso también continua con su labor.
Mencionó que tiene unas amigas que recientemente perdieron a su mamá, ella les recomendó que se animen a aprender las manualidades, sobre todo en este tiempo de pandemia cuando la salud mental es muy importante.
Comentó que un grupo de Colombia le habló para que impartiera clases, pero la falta de tiempos y el exceso de compromisos le impiden hacerlo.
Contempla hacer un taller en su hogar porque actualmente cualquier lugar para trabajar, dentro de su hogar, es bueno, pero le gustaría tener un espacio en el que pudiera trabajar, tomar su terapia y seguir creando cosas que a la gente agrade, sobre todo en esta temporada de Navidad.