Fray David Albarrán destaca la importancia de Fray Juan Larios en la historia de Monclova.
Por: Diana Ortiz
A 337 años de la fundación de Monclova, los franciscanos recuerdan con orgullo el papel de Fray Juan Larios, a quien atribuyen la fundación de la ciudad y el inicio de una labor evangelizadora que ha perdurado durante más de tres siglos.
Fray David Albarrán Rebollar, párroco y guardián de la parroquia de San Francisco de Asís, destacó que hablar del origen de Monclova es también hablar de la misión y el legado de los frailes franciscanos. "Hablar de fundación de Monclova es hablar de la misión y el legado de los frailes franciscanos, puesto que quien funda esta ciudad es nuestro hermano Fray Juan Larios", señaló.
El religioso explicó que existen vestigios históricos relacionados con el sitio donde se estableció el convento en el que se concretó la fundación, aunque aclaró que la actual parroquia de San Francisco de Asís no corresponde directamente a ese primer espacio. La parroquia, explicó, cumplirá 62 años de haber sido erigida como tal el próximo 25 de agosto. Antes funcionaba como la capilla de San José y, al convertirse en parroquia, recibió el título de San Francisco de Asís.
Para Fray David, conocer y formar parte de esta historia representa un orgullo, particularmente por la presencia franciscana que ha acompañado distintas etapas de Monclova. "Cada periodo, cada etapa es un nuevo escribir, un matiz de la historia", expresó. A lo largo de más de 300 años, agregó, numerosos frailes han participado en la labor evangelizadora de la ciudad, desde Fray Juan Larios hasta los religiosos que actualmente forman parte de la iglesia.
El actual párroco, quien llegó a Monclova hace poco más de dos semanas, destacó además la relación que los franciscanos mantienen con la comunidad. Dijo haber encontrado una población cálida y afable, una característica que, aseguró, también ha sido reconocida por otros frailes que han pasado por la ciudad.
Aunque Monclova cuenta con varias parroquias, señaló que la de San Francisco de Asís continúa siendo una de las de mayor afluencia y una de las preferidas por los habitantes. "Eso nos llena de orgullo y también nos reta a seguir esforzándonos por tratar y servir mejor", afirmó. Para los franciscanos, la historia de Monclova no solo pertenece al pasado: también representa un legado que continúa escribiéndose con la comunidad que hoy mantiene viva su relación con la parroquia y con la orden que acompañó los primeros pasos de la ciudad.