Huye de anexo

Vecinos impiden se lo vuelvan a llevar; afirma sufría maltratos.

Por: Mónica Meza

FRONTERA COAH.- Luis Enrique Mata López logró huir de los maltratos de "Sanarhé" y aunque lo localizaron y lo esposaron, fue imposible que el personal de la clínica se lo llevara ya que mucha gente salió para brindarle apoyo, lo dejaron con múltiples golpes y esposado, no quisieron retirarle las esposas con el argumento de que no tenían la llave.

¿A quién creen que le van a hacer caso a ustedes o a mí?, yo sé cómo manipular a sus familias, son las palabras del padrino Rodolfo del Centro de Rehabilitación Sanaréh está ubicado en el bulevar Benito Juárez 1404 Col. Tecnológico en Monclova ahí supuestamente le brindarían una atención especializada en adicciones pero no es así, hasta un vaso de agua tienen que mendigar.

Así lo dieron a conocer Luis y su esposa Adilene Abigail Torres Montoya, comentó que le hablaron la noche del pasado jueves, le dijeron que su esposo necesitaba unos estudios urgentes y le pedían 600 pesos, al parecer porque tenía diabetes.

Poco tiempo después unos familiares se comunican con la madre de Luis Enrique para decirle que este se había dado a la fuga del anexo porque ya no soportaba tanto maltrato, después una mujer se comunica con la esposa para decirle que gente del anexo lo traían muy mal, en eso intervinieron todos los vecinos de la calle Ayutla entre Allende y Morelos de la colonia Occidental.

Derivado a que se lo querían llevar al anexo y ante la resistencia de Luis Enrique, pues sabía que le iba a ir peor, lo esposaron, resultó golpeado en la frente, espalda, pecho, en las costillas que le dolían mucho, cuando su esposa llegó por él le dijeron que no se lo entregarían e incluso lo entregaron esposado, le dijeron que no se las podían quitar porque no había llave.

Luis apenas iba a cumplir un mes el 16 de abril, Adinlene menciona que se quedaban sin cosas para ella y sus hijos a fin de que su esposo tuviera una buena instancia dentro del centro de rehabilitación, pagaba mil 500 pesos y de ingreso pagó 3 mil pesos, incluso le llevaba alimentos, refrescos, artículos de higiene personal  como una pasta de dientes y hasta unas sandalias pero nunca se las entregaron.

Mientras su esposa se ponía a vender repostería y otras cosas para poder costear la estadía en el anexo, Luis Enrique no podía recibir ni un vaso de agua y duró más de 15 días en poder cepillarse los dientes.  

"Ellos dicen que están en manos de profesionales y no es así, dicen que son instalaciones dignas cuando no es así, me dijeron que había cámaras pero mi esposo dice que los golpean en otra área donde las cámaras no los enfocan", comentó.

La decepción fue porque lo metieron con la esperanza de que recibiera ayuda profesional por el problema de la adicción, les prometieron que lo  atenderían bien, que les enseñarían cosas de barbería, de electricidad, de todo pero nunca les dieron nada.

En el interior hay un promedio de 70 hombres de todas las edades, Luis Enrique asegura que la están pasando muy mal, los castigan dejándolos de pie durante

Por eso, la esposa y la madre de Luis, acudieron a interponer una denuncia ante el Ministerio Público donde no se la quisieron recibir y le dijeron que no se podía porque el huyó, por lo que la familia no dudó que estén coludidos, pero no dejarán las cosas así, se interpondrá una denuncia y sí es necesario se hará un movimiento hasta que los escuchen.

"Me quedaba con mucha hambre porque la comida que te dan es muy poca, sí te portas mal te paran en 7,  son 7 días parado sin moverte de lo contrario te golpeaban, ahorita hay como 70 muchachos ahí, yo escapé porque no aguantaba", comentó Luis.

Mencionó que los que están dentro, no deben contarle nada de lo que pasa adentro a la psicóloga que tal vez ni enterada está de lo que está ocurriendo en el anexo.

Salir de la versión móvil