Fintech Latam, bajo el liderazgo de David Martínez, aporta su capacidad financiera para la reestructuración de AHMSA.
Por: Gerardo Martínez
En medio del proceso de venta de Altos Hornos de México, el nombre del consorcio integrado por Ignition Industries 1870 y Fintech Latam ha cobrado relevancia al perfilarse como el único postor que cumplió con los requisitos para participar en la subasta de la acerera.
Ignition Industries 1870 es un vehículo de inversión orientado a la adquisición y reestructuración de activos industriales.
Su enfoque se centra en empresas con problemas financieros o en procesos concursales como el caso de AHMSA y MINOSA, donde identifica oportunidades de rescate operativo, capitalización y eventual recuperación de valor.
El modelo de negocio se basa en asumir control, renegociar pasivos y reposicionar a las compañías en sectores estratégicos.
Por su parte, Fintech Latam forma parte del conglomerado financiero internacional fundado y encabezado por el empresario mexicano David Martínez, inversionista con una amplia trayectoria en operaciones de deuda corporativa, banca y telecomunicaciones en América Latina, Europa y Estados Unidos.
El grupo Fintech ha participado históricamente en procesos de reestructura de pasivos y capitalización de empresas con alto nivel de endeudamiento, apostando por esquemas de conversión de deuda en capital o inyecciones de recursos bajo condiciones de control corporativo.
La presencia de Fintech Latam en el proceso de AHMSA no es menor, el fondo ha sido acreedor relevante en distintos procesos empresariales en México, y se caracteriza por mantener bajo perfil mediático, pero alto nivel de influencia en negociaciones financieras complejas.
Esta alianza entre Ignition Industries 1870 y Fintech Latam combina por un lado, la experiencia operativa en rescate industrial y, por otro, la capacidad financiera para estructurar esquemas de refinanciamiento de gran escala.
De concretarse la adjudicación, el consorcio tendría el reto de diseñar un plan de reactivación para AHMSA que incluya saneamiento financiero, reactivación de producción, renegociación con proveedores y acreedores, así como la recuperación de confianza en la Región Centro de Coahuila, donde la siderúrgica es pilar económico.
El perfil de ambos participantes apunta a una estrategia de control y reestructura profunda más que a una simple adquisición patrimonial, en un proceso que definirá el rumbo de una de las empresas más emblemáticas de la industria siderúrgica mexicana.