Por: Azucena Tenorio
Son más de tres años desde que las autoridades no han podido dar con el responsable de asesinar a Jessica Patricia González Tovar, solamente por su preferencia sexual. Tres años desde que los agentes investigadores acusaran a su pareja Fátima Bernal Sánchez de ser la culpable.
Hace tres años, solo se contaba con un retrato hablado del asesino.
El 25 de junio del 2016, la pareja transitaba por la avenida Las Torres, al oriente de la ciudad, se detuvieron en una tienda de conveniencia alrededor de las 11:00 de la noche, un sujeto a bordo de una camioneta Ford Lobo empezó a agredirlas verbalmente por su preferencia sexual. Ellas lo ignoraron y siguieron su camino, pero no conforme, el sujeto las alcanzó y las embistió.
Fue Jessica quien salió del vehículo para reclamarle, pero el hombre la sorprendió sacando un arma de fuego y le disparó en el cuello, luego la atropelló cuando se dio a la fuga. Conmocionada, Fátima Araceli intentó ayudarla y también gritar a quien estuviera cerca del lugar. Al lugar llegaron las autoridades correspondientes y se llevaron a Fátima para tomarle la declaración.
A los pocos días, Jessica Patricia murió en la Clínica 7 del Instituto Mexicano del Seguro Social por las heridas y las múltiples fracturas. En su momento, el delegado de la Procuraduría General de la justicia en la región, Rodrigo Chaires Zamora dijo que seguían confiando en el retrato hablado.
Informó que el presunto homicida era una persona del sexo masculino de estatura alta, tez blanca, de complexión delgada, nariz ancha, de entre 40 y 50 años de edad, además se reveló que conducía una camioneta con redilas en color verde, con una caja para alfalfa.