Incertidumbre entre empleados de la central de autobuses por posible venta del inmueble y despidos

La venta del edificio de la central de autobuses en Monclova, valuado en 43 millones de pesos, ha generado temor entre los trabajadores.

Por: Carolina Salomón

Empleados de la central de autobuses de Monclova viven momentos de incertidumbre ante el anuncio de la venta del edificio donde operan, valuado en 43 millones de pesos, situación que ha generado temor por posibles despidos.

La noticia sorprendió al personal desde las primeras horas de este día, pues aseguran que no tenían conocimiento previo de la decisión de los propietarios del edificio, quienes, según mencionaron, residen en Nuevo León.

Hasta el momento, tampoco se ha informado si las dos compañías que actualmente ocupan el inmueble, Grupo Senda y Transporte Frontera, serán reubicadas o continuarán operando en el lugar.

Trabajadores señalaron que, aunque el gerente ya se encuentra revisando la situación, no han recibido información oficial por parte de los directivos sobre el futuro del edificio ni del personal. "Todos amanecimos con esa noticia que acaba de salir. Ojalá y no se cierre, no sabemos nada aún, pero ya se oye y cuando el río suena, es porque agua lleva", expresó un empleado que prefirió mantener el anonimato.

Reconocieron que la actividad en la central ha disminuido considerablemente en los últimos años, principalmente tras la crisis derivada del cierre de Altos Hornos de México, lo que impactó de manera directa en el flujo de pasajeros.

Aunque actualmente salen cerca de 20 unidades por turno a distintos destinos, la mayoría viaja con apenas entre 15 o 20 pasajeros, por lo que las corridas rara vez se llenan, salvo en periodos vacacionales.

Además, señalaron que desde hace tiempo dejaron de operar rutas hacia municipios cercanos como San Buenaventura, Nadadores y Cuatro Ciénegas, así como otras localidades pequeñas, lo que también ha reducido el movimiento en la terminal.

Los trabajadores manifestaron su preocupación por la estabilidad laboral de las familias que dependen de la central. Consideran que, en caso de concretarse un cierre, el impacto sería significativo para decenas de empleados. "Sería bueno que la administración pasara a otros, pero si se viene un cierre, sí afectaría a varias familias", expresó el empleado.

Por ahora, el personal se mantiene a la espera de información oficial que aclare el futuro de la central de autobuses y de quienes laboran en ella.

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