Los partidos políticos han comenzado campañas para incentivar el voto, enfocándose en jóvenes, quienes son los menos propensos a participar en estas elecciones.
Por: Gerardo Martínez
El principal desafío para los partidos políticos y candidatos que buscan llegar al Congreso del Estado no será únicamente convencer al electorado, sino lograr que la ciudadanía salga a votar en una elección históricamente marcada por el abstencionismo.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional Electoral, los procesos en los que únicamente se renueva el Poder Legislativo local son los que registran menor participación ciudadana en Coahuila, situación que nuevamente pone en alerta a las fuerzas políticas rumbo a la jornada electoral.
En el proceso electoral de 2020, cuando se eligieron las diputaciones locales, se tuvo una participación ciudadana de apenas el 39.44 %, mientras el abstencionismo superó el 60 % de la lista nominal. El propio INE señaló que este tipo de elecciones mantienen históricamente bajos niveles de votación en la entidad, con datos de la participación en el 2008 del 39.90 % y en 2014 con un 39.60 %.
A diferencia de las elecciones para gobernador o presidenciales, donde la participación suele incrementarse por el interés, las elecciones legislativas tienen menor participación ciudadana. Especialistas y autoridades electorales han señalado que uno de los principales retos será incentivar el voto y generar interés entre la población, sobre todo en los jóvenes que son los que menos participan en este tipo de procesos.
Actualmente, los partidos políticos iniciaron campañas enfocadas en recorrer colonias, ejidos y sectores urbanos con el objetivo de motivar a la población a acudir a las urnas, conscientes de que una baja participación puede influir directamente en los resultados electorales.