El presidente de Canacintra Monclova, Jorge Mtanous, asegura que no hay cancelaciones en proyectos de inversión en la región.
Por: Gerardo Martínez
A pesar de la incertidumbre generada por la decisión de Estados Unidos de no renovar automáticamente el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y someterlo a revisiones anuales, la región Centro no registra cancelaciones ni retrasos en proyectos de inversión.
Lo anterior lo señaló el presidente de Canacintra Monclova, Jorge Mtanous, quien afirmó que ninguna de las empresas que ya anunciaron su instalación en la región ha manifestado intención de suspender o posponer sus proyectos, a pesar del escenario de incertidumbre generado por la postura del presidente Donald Trump.
Consideró que las declaraciones del mandatario estadounidense responden a una estrategia de negociación basada en la presión y amenazas, más que a una intención real de terminar con el acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. Recordó que durante las amenazas de imponer aranceles algunas empresas reaccionaron con medidas preventivas, pero posteriormente revirtieron esas decisiones al no concretarse los anuncios, por lo que ahora el sector empresarial actúa con mayor cautela.
"Esperemos que estas amenazas de Trump, de que no necesitan el T-MEC con México ni con Canadá, sean nada más una parte de su estrategia de negociación".
Señaló que existe confianza en que los representantes del Gobierno de México logren una negociación que permita mantener vigente el tratado, al considerar que el T-MEC también representa beneficios económicos para Estados Unidos y fortalece la integración comercial de Norteamérica.
Añadió que las inversiones que actualmente llegan a la región provienen principalmente de empresas asiáticas, especialmente de origen coreano, por lo que, hasta el momento, no se ha detectado un impacto derivado de la revisión del tratado.
Respecto al sector automotriz, señaló que, aunque el presidente de Estados Unidos busca llevar la producción a Estados Unidos, trasladar completamente esta industria resultaría complicado por los altos costos de fabricación, por lo que existe confianza en que la industria de autopartes permanezca en México.