Tras el feminicidio de su hermana y la muerte de su madre, quedó solo: hoy sobrevive en la indigencia

La violencia dejó a Juan Manuel sin su familia y en condiciones precarias.

Por: Carolina Salomón

La desgracia no se detuvo aquel 23 de mayo de 2025. Un año después del asesinato de Leticia, atacada a puñaladas por su ex pareja afuera del Banco del Bienestar en la Zona Centro, las secuelas de ese hecho continúan marcando la vida de su familia, ahora con un desenlace igual de doloroso: su hermano Juan Manuel ha quedado en la indigencia.

Aquel día, Leticia, de 58 años, acompañaba a su madre, doña Juanita Diamantina Piña, de 90 años, a cobrar su pensión, junto a su hermano Juan Manuel. Fue entonces cuando Cirilo "N", su ex pareja, la atacó brutalmente con un arma blanca antes de quitarse la vida en el mismo lugar, dejando una escena que su propia madre y hermano presenciaron sin poder hacer nada.

La violencia dejó a Juan Manuel sin su familia y en condiciones precarias.

El impacto emocional de aquel crimen fue devastador. Semanas después, doña Juanita falleció, presuntamente consumida por el dolor de haber visto morir a su hija en circunstancias tan violentas.

Desde entonces, la vida de Juan Manuel se vino abajo. El hombre, quien vivía junto a su madre en una vivienda rentada en la calle Matamoros número 1105, en la colonia El Pueblo, perdió no solo a su hermana, sino también el único núcleo familiar que le quedaba. Durante un tiempo, algunos familiares le brindaron apoyo, pero finalmente quedó solo.

Hoy, Juan Manuel sobrevive en condiciones de extrema precariedad. En redes sociales comenzó a circular una fotografía suya acompañada de un mensaje que ha conmovido a la comunidad. En él se relata que actualmente duerme en las instalaciones del Amparo Pape, cerca de los baños, donde busca resguardarse del frío durante las noches.

Doña Juanita, madre de Leticia, falleció semanas después del crimen.

Aunque recibe algo de alimento gracias a familiares de pacientes que acuden al lugar, no logra descansar adecuadamente. Para subsistir, realiza trabajos ocasionales de limpieza o jardinería, por los que apenas recibe 80 pesos, cantidad insuficiente incluso para cubrir sus necesidades más básicas. "Si una persona anda en la calle trabajando no es por gusto, es por necesidad", señala el mensaje difundido en Facebook, donde además se solicita apoyo con ropa, calzado, cobijas y artículos de higiene personal.

La comunidad busca apoyar a Juan Manuel en su difícil situación.

Quienes lo han visto aseguran que puede encontrarse a partir de las 4 de la tarde en ese sitio, donde pasa la mayor parte del tiempo. La historia de Juan Manuel es el reflejo de una tragedia que no terminó con la muerte de Leticia. Es la evidencia de cómo la violencia no solo arrebata vidas, sino que desmorona familias enteras, dejando a su paso abandono, pobreza y olvido.

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