Juanita Ramos exige justicia por su hija Silvia Araceli

La familia de Silvia Araceli ha recibido atención psicológica tras el trágico suceso y continúa exigiendo justicia.

Por: Diana Ortiz

A casi un mes del feminicidio de Silvia Araceli, su madre, Juanita Ramos, pidió la pronta repatriación del presunto responsable Ramiro "N" para que enfrente la justicia en México y lamentó que, hasta el momento, la familia no haya recibido información oficial sobre el avance del proceso de deportación.

"Todavía nada. No nos han comunicado nada", afirmó al señalar que la Fiscalía les informó que sería la autoridad la que les notificaría cualquier novedad, por lo que no han acudido a solicitar información directamente.

La familia mantiene la misma exigencia desde el crimen ocurrido el 12 de este mes: que el presunto feminicida sea trasladado a México y se aplique todo el peso de la ley. Días después, Ramiro "N" fue detenido en Sherman, Texas, a donde huyó desde el día de los hechos, y aún está en trámite su repatriación para que responda ante la justicia mexicana.

"No más que se arregle esta situación, porque ya se nos hace mucho que no nos den ninguna respuesta", expresó.

Juanita Ramos relató que el impacto más severo lo enfrenta su nieta mayor, Melanie Cárdenas Ochoa, de 17 años, quien encontró sin vida a su madre. "Todos somos afectados, pero más ella porque fue la que encontró a su mamá ahí tirada", dijo.

La familia recibe atención psicológica a través del área de atención a víctimas. Hasta ahora han acudido a dos sesiones, como parte del proceso para enfrentar las secuelas emocionales del crimen. La madre de Silvia describió los días posteriores al feminicidio como los más difíciles de su vida.

"Uno nunca acepta una pérdida así. Piensa que algún día va a llegar. Es muy difícil aceptar una muerte de esa forma", expresó. Aunque confía en que el presunto responsable será llevado ante la justicia mexicana, también aseguró que ninguna persona puede escapar de la justicia divina. "La justicia de Dios no se le va a escapar a nadie", sostuvo.

Sobre un eventual encuentro con el acusado durante el juicio, reconoció que desconoce cómo reaccionará. "No sé qué le diría. Ya me lo han preguntado muchas veces, pero no sé cómo vaya a reaccionar en ese momento", comentó.

Juanita Ramos reveló que la relación con su yerno no era buena y que había dejado de tener comunicación con él. Además, aseguró que tanto ella como otros integrantes de la familia habían advertido en repetidas ocasiones a Silvia sobre la relación que mantenía. "Siempre le decíamos que un día podía pasar algo, pero ella respondía que no le iba a pasar nada", recordó.

También señaló que, después del feminicidio, vecinos les comentaron que habían visto a Silvia llorando en distintas ocasiones, aunque aseguró que ella desconocía esa situación hasta después de los hechos. Silvia Araceli dejó dos hijas: Melanie Cárdenas Ochoa, de 17 años, y una menor de 11 años, quienes actualmente reciben acompañamiento psicológico junto con su familia.

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