La Navidad es triste para los pobres

Le extirparon uno de sus senos debido al cáncer de mama, este año no pudo trabajar para comprar los regalos a sus pequeños, su esposo trabaja pero apenas alcanza.

Por: Mónica Meza

FRONTERA COAH.- “La Navidad es una época triste para los pobres”, señaló Blanca Margarita Medrano Viera una mujer de 33 años de edad a la que recientemente le extirparon uno de sus senos debido al cáncer de mama, este año no pudo trabajar para comprar los regalos de sus dos pequeños, su esposo trabaja pero apenas alcanza para comer.

El rostro de Blanca refleja tristeza, señaló que ha intentado dar una mejor vida a sus hijos y aunque agradece a Dios seguir con vida después de muchos años de tener una bolita en su seno, no se perdona que no pudo comprar regalos para sus pequeños.

“Si no me hubieran operado yo hubiera salido a recolecta botellas de plástico pero no puedo porque me duele mucho”, señaló,  ha explicado a Rosita de 9 años de edad y a José, de 4 añitos, que esta Navidad no habrá regalos. 

La familia vive en la calle Gasoducto #412 de la colonia San Cristóbal, en un cuartito de cuatro metros cuadrados que les construyó el gobierno, de lo contrario seguirían viviendo en el jacalito de cartón en donde el frio era prácticamente insoportable, duermen en una base que no tiene colchón.

Recuerda con alegría que el año pasado para estos días ya tenía la ropa que se iban a poner en navidad, Santa Claus estaba listo para llegar con los juguetes y también tenían lo que iban a cenar, en aquel entonces era posible debido a que con tiempo anticipado recolectó grandes cantidades de plástico.

Contrario a este año que su enfermedad le impidió trabajar, además de la venta de plástico, ella vendía periódico, productos pero con el paso del tiempo la enfermedad le fue impidiendo que siguiera trabajando, hace 13 años le apareció una bolita en el seno a la que nunca le hizo caso porque tenía vergüenza a que un médico la viera.

Esa bolita poco a poco fue creciendo hasta llegar al punto de reventar, se desmayaba constantemente y ya no aguantó el dolor, para cuando se atendió la trasladaron a la ciudad de Saltillo gracias al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), pero era tarde, le tuvieron que amputar el pecho.

“Lloré mucho, por poquito no la libraba, me dolió bastante, me brotaba algo, hasta que me lo quitaron, ahora no puedo recoger, mi esposo es el que me ayuda, yo he intentado, me quiero poner a limpiar a lavar pero no puedo”, comentó.

Ya se le acabó el medicamento, tomaba diclofenaco para el dolor, una cajita de pastillas que fueron donadas por la maestra de apoyo de su hija, sus vecinos son quienes van a verla y le llevan el taquito.

“Si me agüito porque estoy sin regalos para mis hijos, me siento bien triste, yo que quisiera irme a buscarle, mi esposo es machetero, descarga de camiones que el rexal, la harina, café, mazeca o lo que traiga, le pagan 250, 300 o 500 pesos pero no es siempre, yo lo acompañaba a limpiar terrenos pero pues ya no pude”, comentó.

UNA VIDA MARCADA POR EL DOLOR.

Blanca comentó que no tiene familia más que su esposo y sus hijos, mencionó que su madre nunca la quiso, cuando era más pequeña prácticamente la vendió con un hombre mayor, sufrió de abuso hasta que un día tomó valor y con un sartén golpeó a ese hombre y huyó.

Desde entonces su madre la desconoció como su hija, incluso la última vez que la vio, le dijo “Haz de cuenta que para mí estás muerta”, pese a ese rechazo y los malos recuerdos, Blanca no odia a su madre, al contrario la bendice.

Hoy es el ejemplo de lo que no quiere ser para sus hijos, Blanca es la madre que nunca tuvo, una madre cariñosa, atenta, una madre que ama a sus hijos y daría la vida por ellos, aunque no pueda ofrecerles oportunidades ya que solo estudió hasta sexto de primaria, su esposo terminó la secundaria y aunque ha dejado solicitudes de empleo no le hablan.

LO MÁS IMPORTANTE ES ESTAR JUNTOS.

Para Blanca esta será una Navidad triste y diferente, porque no tuvo oportunidad de comprarles a sus hijos regalos, aun y con eso mencionó que lo más importante es que están juntos.

“Mis hijos están muy sanos Gracias a Dios y yo me estoy recuperando ojalá para el próximo año”, señaló, es así como la pobreza y la desigualdad en estas fechas se hacen presente, para cientos de familias ante la falta de trabajo, de no recibir aguinaldo, de enfermedades y carencias convierten a la Navidad en una noche triste.

LA CARTA PARA SANTA CLAUS.

Mientras Blanca era entrevistada, Rosita le hizo la carta a Santa, le pidió mediante algunas palabras y dibujos, un celular porque quiere ver videos y jugar, pero también le pidió una muñeca, el tamaño o la forma no importa, solo quiere una muñeca.

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