La niña declamadora

Por: Mónica Meza

“Un niño, un profesor, un bolígrafo y un libro pueden cambiar al mundo, así se expresaba Malala Yousasafzai”, es el discurso que Rebeca Elizabeth Ramírez Fraire dice en un día especial como este “El Día del Niño”.

A tan corta edad, la pequeña de tan solo 11 años ya había perdido el miedo de hablar, fuerte, claro y preciso, esto luego de participar en concursos de declamación y oratoria mismos que le han ayudado para desenvolverse frente a personas desconocidas.

Inició el año pasado en un concurso, su maestra de educación artística la impulsó a esto que después se volvió una gran pasión pues cada vez se interesó más y más por la lectura.

Sus poemas favoritos son “Reír Llorando” del autor Juan de Dios Peza además de “Historia de un pensamiento” de Manuel Acuña poemas que ha recitado en concursos de declamación, mientras que en oratoria ha tocado el tema “Respeto y Equidad en Nuestra Escuela”.

La declamación le ha permitido tener más acercamiento en la literatura mexicana, antes no sabía de poemas ni de autores ahora los conoce y cada día está más ansiosa por conocer más y más.

En oratoria se ha dado cuenta de varias situaciones que pasan en la comunidad y que no se resuelven, como la violación a los derechos de los niños, la discriminación de raza, sexo e idioma y muchas otras cosas más.

Al momento de declamar o recitar algún discurso, de estar en un escenario frente a decenas de personas, poco a poco avanza, se mete en el personaje, en el poema, en el discurso, su carga emocional es cada vez mayor al punto de llegar a una emoción que para Rebeca es inexplicable.

Su familia está emocionada, la apoyan mucho pues no solo es buena en oratoria y declamación también para ingles en donde participó para una certificación en la olimpiada de aprovechamiento académico, además de haber participado el proyecto “Un día en el cabildo” desempeñándose como Secretario del Ayuntamiento.

Sus padres San Juanita Fraire Camacho, Luis Alberto Ramírez Rosas son las personas más orgullosas de ella, la apoyan a diario, la impulsan a estar un paso adelante, no cualquier niño hace lo que ella, le dan consejos, le ayudan a ensañar y sobre todo le dicen que puede lograr muchas cosas.

Rebeca es una niña inquieta, jueguetona y muy inteligente además de muy precisa al momento de hablar, comentó que debería existir más respeto en los derechos de los niños ya que no se deben violentar pues el futuro del mundo está en manos de ellos, los niños.

“Este día deseo a todos los niños un feliz día, invitándolos a superar todas sus metas, pero sobre todo a fijarse metas que con esfuerzo y dedicación podrán cumplir.”

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