Por: Mónica Meza
En el exterior del Centro de Justicia Penal se encontraban hombres y mujeres con playeras alusivas a la “No violencia de género”, eran familiares de Marcela, una de las imputadas en el delito de secuestro de Blanca Z.
“Marcela es una víctima más”, señalaba el abogado, los padres y las hermanas de quien se encuentra en el penal desde hace varios meses, aseguran que su esposo Alán, otro de los implicados, la amenazó y la obligó a participar en el secuestro por el que pidieron un rescate de 350 mil pesos.
Ernesto Martínez, abogado de la imputada.
“El problema es que están tratando de culpar a inocentes, cuando realmente fue obligada a participar”, señaló Ernesto Martínez abogado de la imputada.
Indicó que Alán, quien es esposo de Marcela y otro de los implicados, le pidió ese día que se saliera de la casa, que fuera con su familia o con sus amigas a divertirse, que le da permiso de no regresar.
Marcela, pensaba que le estaba siendo infiel, por lo que le pareció extraña la propuesta y de manera sorpresiva regresó a su vivienda, cuando entró encontró a su esposo con otra mujer, pero la tenía secuestrada, pues esta mujer se encontraba atada.
“La Fiscalía está pidiendo 100 años de prisión, Marcela ha tenido violencia de género muy grave por parte de su esposo, no se está analizando el contexto, no analiza que al momento que llegó y vio a la mujer atada, su esposo estaba armado y la obligó a quedarse y cuidar a la secuestrada”, comentó el abogado.
Indicó que se quiere condenar a alguien porque no quiso luchar contra tres personas más, una de ellas su esposo que portaba un arma de fuego, por lo que no era conveniente huir y dar aviso a la policía.
Cuando Marcela llegó a su domicilio, donde se efectuaba el secuestro, él le dijo “Pa´ que chin… te regresaste, yo te dije que no vinieras, ahora te vas a quedar a que y tienes que cuidarla, tienes que alimentarla”, esto según el abogado.
Indicó que Marcela es víctima de Alán y del sistema, que no hacen una investigación con perspectiva de género, llegará el momento de demostrarlo por lo pronto solo se realizó una audiencia intermedia que se canceló y se programó para el próximo 26 de marzo.
“Marcela iba a hacer monja”, señaló su padre Marco Antonio Martínez Mora, pero se topó con Alan con quien tiene 12 años de casada y durante todo su matrimonio fue víctima de esta persona, recibía agresiones psicológicas, económicas y físicas.
Marco Antonio Martínez Mora, papá de Marcela.
“Mi hija siempre fue violentada, yo la separé de él, cuando pasó el asesinato de mi nieto Gabino en manos de la mamá de él.
Este fue un caso muy sonado ocurrido el 18 de julio del 2016, donde lamentablemente Gabino que en aquel entonces tenía 4 años de edad murió a consecuencia de una bala.
“Pero le echaron la culpa a mi otro nieto, su hermanito, el arma estaba arriba del ropero, mi nieto tenía 6 años y fue la mamá de él quien acusó a mi nieto de 6 años de haber matado a su hermanito”
Ahí comenzó la situación difícil, luego de este accidente, Don Marco Martínez se llevó a Marcela y su nieto a Puerto Peñasco; Sonora, durante 2 años estuvo allá, hasta que Alán la convenció de regresar, ella tomó un avión y llegó a Monclova, pero todo fueron falsas ilusiones, pues nunca cambió, “La sobajó, humilló y aquí están las consecuencias”, comentó el padre de Marcela.
La mujer fue trasladada al penal.
Dijo que su hija y su nieto siempre ha dependiendo de él, pues su esposo nunca fue capaz de mantenerla, incluso comentó que su nieto está en un colegio de Monclova y el paga.
“Lo único que hicieron a esta familia, desintegrar y mortificar, Marcela iba a hacer monja, salió del colegio Guadalupe Victoria ella no es una mujer que le haga daño a alguien, pero todavía aparte que le estás haciendo daño físico, también es mental”, comentó.
Declaró que sí es por dinero, él puede dar a la víctima lo que pida, “Yo se los doy, no hay problema, dinero yo lo tengo, pero lo que quieren es chingar a Marcela”, comentó.
Esto debido a que Marcela y Blanca Z, la víctima, fueron vecinas, pero constantemente le ponía trabas. Marcela vendía tamales, tacos, tenía un puesto en el exterior de su domicilio, pero Blanca le mandaba a salubridad, después a municipio y luego a Simas, con tal de que quitara el puesto que daba mal aspecto.
NUESTRA HERMANA ESTÁ ENTRE PURAS BANDIDAS
La audiencia se realizará el próximo 26 de marzo.
Las hermanas de Marcela portaban playeras alusivas a la no violencia de género, mencionaron, lloraron y mostraron impotencia por no haber hecho nada con tal de que su hermana se alejara de ese hombre que solo le ha hecho daño, pues aseguran que ella le tenía mucho miedo.
Mencionaron que Marcela siempre ha sido muy miedosa y hablaron de lo difícil que es verla en esta situación, cuando fue trasladada al penal, en Saltillo, ella iba pavoresida.
“Tú a Marcela le podías cerrar la puerta en la cara, ella se quedaba ahí hasta que se la abrieras, así de noble era mi hermana”, llorando señaló su hermana, la que más se parece a Marcela físicamente, incluso dijo que al principio cuando iba a ver a su hermana al penal, siempre la confundían.
“Nos dicen que tiene excelente comportamiento en el Cereso, es la niña más buena, incluso los mismos custodios cuidaban a Marcela le decían esto sí o esto no, porque está en medio de puras bandidas, entre ellas una mujer que descuartizó a gente en Allende, hay gente muy mala ahí”, señaló.