Por: Brenda Rebolloso
En libertad y sin ninguna culpa quedó Carlos Antonio Rebolloso Pardo, ‘El Chino Pardo’ por la muerte de su hijo Carlos de 13 años, quien falleció de manera accidental al caer de cabeza desde su propia altura.
La necropsia de ley fue contundente: murió a consecuencia de un edema cerebral provocado por un traumatismo craneoencefálico severo y profundo, causado por un solo golpe con un objeto plano que pudo ser el suelo.
La Fiscalía General del Estado desmintió el crimen.
Luego que algunos medios especularon un parricidio, la Fiscalía desmintió el crimen y ayer jueves por la tarde dejó en libertad a Carlos Antonio Rebolloso Pardo para que pudiera dar cristiana sepultura a su vástago.
Como se recordara fue la tarde del miércoles cuando Carlos Antonio llegó a la sala de urgencias de la clínica nueve del Seguro Social, a bordo de un automóvil Ford Escort, color blanco, a fin de que su hijo recibiera atención médica, pues indicaba que había sufrido una estrepitosa caída, que lo dejó inconsciente.
Los intentos del ‘Chino Pardo’ por salvar a su hijo, fueron en vano ya que no contaba con signos vitales, por lo que fue declarado muerto en el hospital, siendo reportado el caso a la Policía Municipal y a los detectives de la Agencia de Investigación Criminal.
Debido que el personal médico indicó que el menor presentaba un fuerte golpe en la cabeza, las autoridades aseguraron al padre y comenzaron a interrogarlo. Este fue detenido y consignado al Ministerio Público.
Gracias al resultado de la necropsia de ley, Carlos Antonio Rebolloso Pardo, quien estaba detenido como presunto responsable del homicidio de su propio hijo, fue dejado en libertad, al confirmarse que el menor no fue brutalmente golpeado por su progenitor.