Los trabajadores del cementerio se unieron para buscar ayuda para Lobito, quien había sido agredido.
Por: Carolina Salomón
Entre tumbas, tendido sobre una lápida y sin fuerzas para levantarse, Lobito esperaba una ayuda que parecía no llegar. Tenía una pata prácticamente destrozada por un machetazo y una herida tan grave que los gusanos ya habían comenzado a invadirla.
El perro criollo, de aproximadamente un año, fue encontrado hace 15 días en las orillas del panteón Sagrado Corazón de Jesús, donde acostumbraba refugiarse. Llevaba varios días lesionado y su estado era tan delicado que difícilmente habría sobrevivido sin atención.
Su sufrimiento no pasó inadvertido para siempre. Fueron los trabajadores del cementerio quienes, al descubrirlo sobre la lápida, se preocuparon por su condición y buscaron ayuda para salvarlo.
Personal del Centro de Bienestar Animal, encabezado por Aniela Flores Berduzco, acudió para brindarle atención veterinaria. La intervención permitió salvarle la vida y darle una oportunidad de recuperarse después de la agresión.
La historia de Lobito causó tristeza e indignación entre quienes trabajan en el camposanto. Para ellos, los perros que encuentran refugio entre las lápidas no son desconocidos: forman parte de su convivencia diaria y, con el tiempo, se han convertido en animales a los que procuran proteger.
Algunos llegan aparentemente abandonados y permanecen en el lugar. Los trabajadores les proporcionan alimento y están pendientes de sus necesidades, conscientes de que también dependen de la ayuda que puedan recibir. En esa labor han contado con el respaldo del Centro de Bienestar Animal, que ha colaborado con atención veterinaria, prevención de garrapatas y esterilización de algunas hembras para evitar la sobrepoblación.
La agresión contra Lobito también despertó sospechas entre los empleados sobre la posibilidad de que haya sido utilizado en un presunto ritual de brujería. Sin embargo, no existen pruebas que permitan confirmar esa versión.
Por ahora, lo cierto es que Lobito sobrevivió a una agresión que pudo costarle la vida. Aquel perro que fue encontrado indefenso entre las tumbas recibió ayuda cuando más la necesitaba y tiene una nueva oportunidad para recuperarse.