La perrita, rescatada por una familia, sufrió una herida tras pelear con otro perro, lo que llevó a la infestación.
Por: Gerardo Martínez
Un segundo caso sospechoso de gusano barrenador fue detectado en Monclova, luego de que una clínica veterinaria ubicada en el sector poniente atendiera el pasado jueves a una perrita de apenas cuatro meses de edad que presentaba una severa infestación de larvas en una de sus patas.
El médico veterinario Luis Lauro Villazana de la Rosa informó que el caso fue reportado de inmediato a las autoridades sanitarias, tras identificar la problemática que presentaba de una infestación de larvas en una de las patas.
Señaló que de acuerdo a los protocolos, se dio a conocer el caso a las autoridades para su valoración, por lo que acudió personal de SENASICA, SADER, para tomaron muestras y enviarlas al laboratorio para su valoración.
"Fue un pacientito de cuatro meses con una herida en su pata izquierda y al revisarlo nos dimos cuenta de que venía infestado de gusano, muy parecido al gusano barrenador, pero tienen que hacerse los estudios y los protocolos para confirmarlo".
Mencionó que el animal había sido rescatado por una familia apenas una semana antes, y había sufrido una herida luego de pelear con otro perro callejero, sin embargo, lo llevaron a revisión cuando la lesión ya presentaba una infestación avanzada.
El veterinario dijo que aunque las características observadas en el animal eran compatibles con las del gusano barrenador, será el análisis oficial el que determinará el diagnóstico y confirmará el caso.
"Sabemos cómo es el gusano barrenador, pero puede variar dependiendo de la etapa en la que se encuentre, por eso se hacen los protocolos necesarios para saber a ciencia cierta", indicó.
En el caso de la perrita, mencionó que la extremidad afectada ya no podía salvarse debido al daño severo que presentaba el tejido, por lo que debido al estado deteriorado de salud, el animal tuvo que ser sacrificado e incinerado.