La comunidad educativa recuerda a la maestra Josefina como una figura firme y respetada en el sector.
Por: Gerardo Martínez
La comunidad magisterial de Monclova y la región Centro está de luto por el fallecimiento de la maestra Josefina Posada Ortiz, quien murió a los 80 años y dejó una trayectoria de décadas en la educación y el servicio público.
La historia del fallecimiento de la profesora Josefina consternó a la región, tras encontrar su cuerpo al interior de su domicilio en el Fraccionamiento Monclova después de varios días.
La noticia causó tristeza entre quienes compartieron con ella distintas etapas de una carrera que comenzó desde muy joven y que la llevó a ocupar diversas responsabilidades.
Amigos y excompañeros de la docente recordaron su historia y trayectoria desde su inicio en la Escuela Normal de Saltillo y sus inicios en la docencia a los 18 años, con una gran vocación de servicio.
Tras su muerte, la docente fue descrita como una mujer de carácter firme, disciplinada y dedicada, que no necesitaba recurrir a los gritos para imponer respeto.
Con los años, Josefina escaló posiciones dentro del sector educativo hasta desempeñarse como inspectora de una zona escolar. También ocupó una responsabilidad directiva en la clínica de la Sección 38, donde estableció reglas y trabajó para mejorar el funcionamiento y abastecimiento del lugar.
Su trayectoria también llegó al servicio público. Durante la administración municipal de Benigno Franco Coronado se desempeñó como regidora de Educación y participó en las áreas de servicios primarios, destacando por su disciplina y cumplimiento.
Fue recordada como una buena amiga y compañera. Se indicó que el pasado mes de julio se intensificaron los problemas de salud.
La profesora Josefina dejó una historia construida durante décadas en los salones y en las instituciones. Hoy sus compañeros recuerdan su manera de trabajar.