La madre de Margarita Rubí destaca que su hija ha comenzado a mover brazos y piernas, lo que es positivo para su recuperación.
Por: Adriana Cruz
Será este martes, alrededor de las 9:30 de la mañana o durante el transcurso de la tarde, cuando médicos de una clínica especializada en Galveston, Texas, retiren las grapas quirúrgicas a la pequeña Margarita Rubí, de un año y dos meses de edad, con el objetivo de evaluar la evolución de los injertos de piel que le fueron colocados como parte de su tratamiento. Su madre, Mónica Romero, informó que los especialistas revisarán qué injertos lograron adherirse correctamente y cuáles requerirán un procedimiento adicional.
Explicó que, en caso de que alguna zona no responda favorablemente, podría ser necesario colocar piel sintética, lo que permitiría que la piel de la menor crezca de manera natural.
Actualmente, los médicos realizaron un cambio en el sitio del catéter, el cual fue colocado en la zona de la ingle, mientras que la lesión en el cuello ya no representa la principal preocupación médica. Aunque la bebé presentó una ligera complicación, su estado de salud se mantiene estable y bajo estricta vigilancia. En cuanto a su alimentación, Margarita Rubí recibe nutrición mediante una sonda nasal, una medida común tras cirugías de esta magnitud, ya que los pacientes suelen perder el apetito. No obstante, la menor también puede lactar cuando así lo desea, sin ser forzada, con el propósito de evitar desgaste físico y favorecer su recuperación.
Los especialistas han señalado que el tiempo de hospitalización podría extenderse entre tres y seis meses, dependiendo de la respuesta de su organismo. Asimismo, indicaron que el seguimiento médico será prolongado, ya que la menor podría requerir atención especializada y revisiones constantes hasta los 20 años de edad, con el objetivo de reducir al máximo las secuelas y marcas.
Mónica destacó como un avance positivo que su hija ha comenzado a mover activamente brazos y piernas, lo cual favorece la correcta adaptación de los injertos y evita que la piel quede rígida. Señaló que el personal médico considera este movimiento como una señal alentadora dentro del proceso de recuperación. Los injertos abarcan principalmente ambos brazos hasta la zona de los codos y parte de las piernas, mientras que otras áreas no requirieron intervención quirúrgica.
Será hasta el retiro de las grapas cuando los médicos confirmen con precisión el estado de cada zona tratada. Finalmente, la madre informó que ya se encuentran en trámite los documentos migratorios y el pasaporte, debido a que la atención médica de la menor será de largo plazo y requerirá visitas constantes a este centro especializado.
Cabe recordar que Margarita Rubí fue trasladada a esta clínica luego de sufrir un accidente doméstico, en el que una olla de frijoles hirviendo se derramó sobre su cuerpo, causándole graves quemaduras, por lo que recibe atención médica especializada.