En Coahuila, se ha emitido un fallo por violencia vicaria, marcando un precedente legal que evidencia la manipulación de hijos en separaciones.
Por: Gerardo Martínez
Durante los procesos de separación y divorcio es común que los conflictos entre las parejas escalen y deriven en distintas formas de violencia, entre ellas la violencia vicaria, práctica que, aunque se presenta de manera recurrente, no ha sido denunciada formalmente ante las autoridades.
La Subprocuradora de la PRONNIF, Martha Herrera, señaló que si bien en el trabajo diario de la dependencia se identifican dinámicas de confrontación en las que los hijos son usados para dañar a la pareja o ex pareja, hasta el momento no se ha recibido vistas oficiales ni señalamientos por parte de jueces u otras autoridades que configuren el delito de violencia vicaria.
"En los procesos de divorcio es común que los conflictos entre las parejas escalen y que, en medio de estas disputas, los hijos sean utilizados como una forma de manipulación para perjudicar a la otra parte".
Las declaraciones se dan en un contexto en el que esta semana se emitió el primer fallo por violencia vicaria en Coahuila, en contra de una mujer, lo que sentó un precedente legal en la entidad y evidenció la existencia de este tipo de conductas.
Martha Herrera señaló que en materia familiar, son pocos los divorcios que se realizan en buenos términos, ya que la mayoría están marcados por desacuerdos y una confrontación constante que termina afectando directamente a niñas, niños y adolescentes.
Reconoció que es una realidad que durante las separaciones algunos padres utilizan a los hijos como herramienta para lastimar emocionalmente a la otra parte, mediante prácticas como impedir convivencias, manipular sentimientos o poner a los menores en contra del otro progenitor.
Indicó que muchos de estos casos no se denuncian por miedo, desconocimiento o porque ambas partes incurren en conductas similares, lo que normaliza la violencia y evita que los conflictos lleguen a instancias legales, aun cuando el daño emocional hacia los niños ya esté presente.
Señaló que con frecuencia los padres acuden a la dependencia argumentando su "derecho" a ver a sus hijos, cuando en realidad se trata del derecho de los menores a convivir con su familia en condiciones sanas, al recordar que los padres tienen obligaciones y que los derechos de la infancia deben prevalecer.