Las calles de Monclova, como el bulevar Harold R. Pape, lucen vacías en este periodo.
Por: Carolina Salomón
La tranquilidad propia de la Semana Santa se hizo evidente este sábado, cuando la ciudad amaneció con calles prácticamente vacías y una notable disminución en la movilidad tanto vehicular como peatonal.
Desde el inicio de la semana ya se percibía una baja circulación, sin embargo, con la llegada de los días santos y el fin de semana, el panorama se acentuó aún más.
Vialidades principales como el bulevar Harold R. Pape, Francisco I. Madero y Benito Juárez registraron escaso tránsito.
El mismo escenario se replicó en el primer cuadro de la ciudad, donde calles como De la Fuente, Venustiano Carranza y Zaragoza lucieron con poca actividad, contrastando con el movimiento habitual que caracteriza a estas zonas.
Esta disminución en la movilidad responde, en gran medida, a que diversas empresas otorgaron descanso a sus trabajadores durante estos días santos, mientras que estudiantes se encuentran en periodo vacacional.
A ello se suma que muchas familias aprovechan el asueto para salir de la ciudad o visitar otros municipios de la región Centro.
Así, entre el silencio y la calma, la ciudad vive uno de los fines de semana más tranquilos del año, enmarcado por las celebraciones de Semana Santa.