Pues aun siendo un niño pequeño, luchó durante dos años y medio contra un hosteosarcoma que provocó que le amputaran uno de sus brazos
Por: Teddy Fuentes
El Cáncer nos arrebató su cuerpo, pero Gustavito ha tocado la campana de libertad, dejando en todos quienes conocimos y apoyamos su causa una gran tristeza, pero también una enseñanza de vida, pues aun siendo un niño pequeño, luchó durante dos años y medio contra un hosteosarcoma que provocó que le amputaran uno de sus brazos y que a la postre se extendiera por su cuerpo, alojándose en el pulmón, lo cual le causó la muerte.
Fue por medio de la página Una esperanza de vida para Gustavo que los monclovenses y habitantes de la región centro conocieron la historia de este pequeño guerrero, quien luego de que sus padres fallecieran de la misma enfermedad, se aferró a la vida con la compañía de su hermano y una gran cantidad de personas que lo apoyaron con la esperanza de que saliera adelante, sin embargo esto no sucedió y el día de ayer jueves “Gustavito” como era conocido por todos abandonó su estado terrenal y trascendió como un ser de luz.
Gustavo de Jesús Infante es el nombre de este pequeño guerrero que supo llegar a los corazones de una gran cantidad de personas, ya que por medio de sus redes sociales solicitaba que lo apoyaran con “tapitas” plásticas las cuales eran cambiadas por su tratamiento contra el cáncer, que enfrentó con gran valentía hasta el último día, aun cuando sus pronósticos nunca fueron alentadores.
El pequeño era originario de la capital del estado, sin embargo su historia se viralizó luego de que se comenzara una intensa campaña de recolección de tapitas, siendo él, acompañado de su hermano el que acudía a los diversos municipios a recoger lo recolectado, pues siempre presentó una gran entereza aun cuando su enfermedad en muchas ocasiones lo mantuvo en cama.
Fue en días pasados cuando su hermano informó que desgraciadamente Gustavito se encontraba muy mal de salud y aunque sabían que medicamente no había ya nada que hacer, confiaban en que una vez más el poder de dios y la fe de Gustavo lo salvaría, sin embargo el valiente niño ya no pudo más, pues tenía que estar con oxígeno todo el tiempo debido a que le faltaba el aire por el tumor que se había alojado en el pulmón.
Gustavo está muy agotado, no ha podido dormir bien porque siente que le falta el aire, sus posiciones son muy incomodas pues tiene que dormir sentado o hincado lo que provoca que tenga una fatiga extrema, fue lo que postearon hace un par de días, aceptado que el estado de salud del menor ya era grave, por lo que con mucha tristeza la tarde de ayer informaron que el pequeñito ya está con sus padres, disfrutando de su sanidad en compañía de dios, QPD. El gran Guerrero Gustavito.