Por: Mónica Meza
El juez negó la revisión de medida que había solicitado José N integrante de un club de motociclistas, quien fue vinculado a proceso por haber golpeado a Wendy, le colocó un trapo en la boca, la amordazó con cinta, la amarró de las manos y la golpeó durante un promedio de 6 horas, en un principio el imputado intentó obtener el brazalete electrónico y pagar la reparación de daños, sin embargo se le negó.
El casó sucedió en el mes de diciembre José y Wendy tuvieron una relación de 9 meses, después una plática terminó en discusión, ella se retiró porque él es violento, pues incluso hay otra causa penal en su contra por parte de la ex esposa con el mismo hecho de violencia extrema.
Él se fue del domicilio, pero lo cierto es que solo fingió que se iba, escondió la camioneta y regresó al domicilio, allí sorprende a la mujer a quien golpea, le pone un trapo en la boca, la amordaza con cinta, la amarra de las manos y la sigue golpeando.
“Él le dijo que la iba a matar, que hasta ahí había llegado y cosas que son impublicables”, comentó en aquel entonces la defensa de la víctima Héctor Javier Liñán.
Luego de la denuncia el imputado se presentó ante el juez quien lo vinculó a proceso por delitos de violencia familiar y privación de la libertad, son delitos de penalidades bajas que van desde los 6 meses hasta los 6 años en prisión.
Aunque la defensa de la víctima mencionaba que todo apuntaban a un secuestro, una gran diferencia con el delito de violencia familiar, porque el secuestro tiene una pena de 40 a 80 años de prisión.
Este fue el caso en donde la madre del imputado lo ayudó a huir, el hecho está agravado porque la mamá de José, lo apoyó, luego de haber golpeado a la mujer, él le habla para que la cuide mientras él huye, la mamá interviene, cuando se asegura que su hijo huyó, ella misma lleva a la víctima al hospital, pero le quita el celular a la víctima para que no avise a la policía y posteriormente se retira del hospital.