Por: Azucena Tenorio
Por primera vez se canceló la carrera guadalupana que se realizaba para celebrar a la Virgen de Guadalupe, al igual que la misa en la que asistía año con año el Obispo de Saltillo, la pandemia del Covid-19 apagó las celebraciones pero no la fe católica y devoción a la Morenita del Tepeyac.
La decisión la tomó el Sub Comité Regional de Salud desde el mes de noviembre, la suspensión de la carrera guadalupana así como sus peregrinaciones y misas. La finalidad es reducir el número de contagios al no tener aglomeraciones de personas.
Las celebraciones se realizaban durante la noche previa al 12 de diciembre, en la que se hacía una misa en el Santuario de Guadalupe donde asistían cientos de ciudadanos, además de la carrera guadalupana y otra misa en la explanada de Altos Hornos de México.
Los secretarios generales de la Sección 147 y 288 también salían del santuario cargando la imagen de la Virgen de Guadalupe y recorrían kilómetros para que al llegar a la siderúrgica, comenzara la eucaristía con el Obispo de la Diócesis de Saltillo.
A pesar que la pandemia apagó las festividades, no apagó la fe ni la devoción de los feligreses, quienes seguirán celebrándola ahora desde sus hogares.