La representante parlamentaria mencionó que a modo internacional es una lástima que en plena actualidad se sigan presentando este tipo de actos retrógradas.
Por: Mario Valdés
La Senadora, Verónica Martínez, dio su punto de vista tanto general como en lo particular en relación al tema que atañe al país de Afganistán, luego que el gobierno de Estados Unidos decidiera retirarse del país del medio oriente y el régimen talibán, anunciara su reingreso en estas tierras, sobajando y dejando a un lado los avances en los derechos de las mujeres que se habían vivido en las últimas 2 décadas.
La representante parlamentaria mencionó que a modo internacional es una lástima que en plena actualidad se sigan presentando este tipo de actos retrógradas en un país, donde las mujeres prácticamente no pueden hacer nada, ni salir solas, ni mostrar su rostro, ni siquiera sus tobillos, cuando no pueden ser atendidas médicamente por un hombre, entre un sinfín de vejaciones más.
Explicó que es una tristeza el ver la desesperación de las mujeres, niñas, niños, jóvenes y hombres en general al intentar salir y abordar los aviones de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, con imágenes devastadoras y muy desgarradoras en algunos momentos, sin embargo no se puede voltear simplemente para otro lado.
Dijo que se puede intervenir en coordinación con instancias internacionales para poder ofrecer (como ya se hizo) el asilo político a mujeres y habitantes que salen de Afganistán, buscando que se respeten los derechos de las mujeres, pues no es solamente el maltrato de las mujeres, sino el terrorismo.
Explicó que como miembro de la Unión Interparlamentaria, es un tema que debe ser tratado y como tal se debe brindar seguridad y respaldo total a las mujeres de aquel país, una vez que ya se abrieron las oportunidades de brindar asilo político, ante la emergencia que ocurre en Kabul, donde los talibanes están por tomar el control de dicho lugar.
Finalmente la Senadora dijo que es apremiante que tse hagan campañas a nivel mundial para tratar de humanizar a los países con estas ideologías, pues en pleno siglo XXI es impensable que se sigan practicando situaciones tan aberrantes.