Francisco Antonio Rodríguez Maldonado destaca por su cercanía con la gente y compromiso con la prevención del delito.
Por: Carolina Salomón
Hablar de Francisco Antonio Rodríguez Maldonado, conocido por todos como "Panchito", es referirse a un policía cercano a la gente, de trato humano y con una vocación de servicio que lo ha acompañado durante tres décadas en la corporación estatal.
Con 30 años de trayectoria, recientemente recibió una distinción por su labor, reconocimiento que —asegura— pertenece no solo a él, sino a todos sus compañeros. "Estas distinciones son un mérito más, pero esto lo recibo físicamente; en realidad es a nombre de todos los policías del Estado", expresó.
Ingresó a la policía a los 18 años y desde entonces ha permanecido activo en la región Centro, participando en operativos y acciones coordinadas con el Ejército Mexicano y otras corporaciones. Su labor ha estado marcada por la colaboración institucional para garantizar la seguridad en Monclova y municipios cercanos.
"Siempre hemos estado coordinando acciones con el Ejército en la región Centro, sobre todo en operativos y dispositivos que ellos establecen y que nosotros como Estado apoyamos para cumplir la función de seguridad", comentó.
Quienes lo conocen coinciden en su calidad humana y cercanía con la ciudadanía. Él mismo afirma que la primera vocación de un policía es generar confianza. "La primera vocación que debe tener un policía es generar la confianza al ciudadano, a las instituciones y demás corporaciones para lograr los objetivos: coordinar, no imponer", señaló.
A lo largo de los años ha participado en diversos hechos relevantes en Monclova y la región, siempre enfocado en la prevención y disuasión del delito. Para él, esa es la esencia del trabajo policial. "En toda acción que realizamos va encaminada a la disuasión y prevención del delito, indistintamente del rango que sea", afirmó.
Tras tres décadas de servicio, asegura llegar en buen estado de salud y ánimo, convencido de que nunca se deja de aprender. La preparación constante, a través de cursos en la Universidad de Ciencias y en la Secretaría de Seguridad del Estado, ha sido clave para mantenerse vigente en una profesión en constante cambio.
"Las leyes, reglamentos y procedimientos están en constante movimiento; por eso la vocación de todos los policías debe ser seguir aprendiendo. Somos parte de un equipo y ese equipo depende de nosotros", explicó.
Entre las acciones que más destaca en su carrera se encuentran las campañas de canje de armas, que han permitido retirar de circulación armamento de alto riesgo, como armas de fuego, granadas y municiones. En una de las jornadas más recientes se recolectaron alrededor de 100 armas de uso exclusivo del Ejército, además de material explosivo y hasta lanzagranadas.
"Se ha dado la oportunidad a la población de deshacerse de esos objetos y evitar riesgos mortales en las familias. Eso ha sido fundamental para la seguridad", dijo.
Hoy, además de continuar en activo, "Panchito" se enfoca en orientar a las nuevas generaciones de policías, compartiendo experiencia, consejos y principios. Considera que la vocación de servicio debe trascender a quienes apenas comienzan.
"Les diría que sigan sus principios, que busquen el bien común y que apliquen correctamente la ley con los procedimientos adecuados para evitar riesgos innecesarios. Esa es la base para ser un buen policía", concluyó.