El Sistema de Denegación Activa se probará durante siete meses en la frontera.
Por: Staff / La Voz
El Pentágono autoriza probar un arma electromagnética no letal en la frontera con México
WASHINGTON — El Departamento de Defensa de Estados Unidos autorizó la cesión temporal del Sistema de Denegación Activa (ADS), un arma electromagnética no letal, para que el Departamento de Seguridad Nacional realice pruebas operativas en la frontera sur con México durante un periodo de siete meses.
El acuerdo, formalizado mediante un memorando firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, establece la transferencia del equipo militar para evaluar su efectividad en el control de multitudes y contención de flujos migratorios. El dispositivo emite un haz de ondas de energía de 95 gigahertz capaz de penetrar la capa externa de la piel a una distancia superior a los 800 metros, provocando una intensa sensación de ardor térmico diseñada para instar la huida inmediata de los objetivos.
El Sistema de Denegación Activa se probará durante siete meses en la frontera.Las especificaciones del convenio estipulan que la operación del sistema recaerá de manera exclusiva en el personal civil de Seguridad Nacional, deslindando a las Fuerzas Armadas de la ejecución directa de las maniobras. El anuncio ha reavivado señalamientos de especialistas en derechos humanos y exfuncionarios fronterizos, quienes advierten sobre riesgos operativos, como posibles incidentes de ahogamiento si las personas son dispersadas hacia los cauces fluviales divisorios.
El dispositivo emite un haz de energía que provoca ardor térmico a más de 800 metros.El Sistema de Denegación Activa es un desarrollo tecnológico que busca ofrecer una alternativa no letal para el control de multitudes. Sin embargo, su implementación en un contexto tan delicado como la frontera con México ha generado controversia y preocupación entre diversas organizaciones que defienden los derechos humanos.
Expertos en derechos humanos advierten sobre riesgos de dispersar a migrantes.Las pruebas de este sistema se llevarán a cabo en un entorno donde la situación migratoria es compleja, lo que plantea interrogantes sobre la efectividad y la ética de su uso. La comunidad internacional observa con atención las decisiones del Departamento de Seguridad Nacional y el impacto que estas podrían tener en la vida de miles de migrantes que buscan cruzar la frontera.