Emily Arrieta cuida a 40 perros abandonados en La Rivera

La historia de amor y dedicación de Emily comenzó tras la pérdida de su perrita Joseabelí.

Por: Gerardo Martínez

Alrededor de 40 perros que fueron abandonados, maltratados o vivieron en situación de calle encontraron protección en la casa de Emily Arrieta, quien desde hace más de cinco años se encarga de ellos por cuenta propia.

Emily no es rescatista ni dirige una fundación; su labor nació de manera personal y la sostiene con su propio trabajo, con la venta de dulces, además de apoyos ocasionales que algunas personas le hacen llegar en forma de alimento.

"Ellos son mi familia, son parte de mi vida, son mis niños", expresa Emily, quien se encarga sola de alimentarlos y mantenerlos en el espacio que ha acondicionado en su domicilio de la colonia La Rivera.

Los perros llegan de distintas maneras: algunos son llevados hasta su casa, mientras que otros son abandonados directamente en el lugar. Emily relata que en ocasiones encuentra cachorros dentro de bolsas, arrojados al interior de su domicilio; a levantarse temprano y salir con sus animales, descubre que alguien los dejó ahí.

Cada uno de los perros tiene nombre y la mayoría sabe cómo identificarse; no son perros agresivos y conviven entre ellos dentro del espacio disponible.

Emily ha buscado dar en adopción a algunos de los animales; sin embargo, en varios casos tuvo que recuperarlos después de que fueron nuevamente maltratados o abandonados, por lo que actualmente prefiere mantenerlos bajo su cuidado antes que exponerlos nuevamente a una situación de abandono.

El espacio donde permanecen requiere mejoras, principalmente para tener más sombra y lonas. A pesar de las dificultades, continúa cubriendo los gastos con su trabajo y agradece el apoyo que recientemente ha comenzado a recibir de algunas personas.

El día de ayer diversas asociaciones y representantes acudieron a su domicilio con el fin de llevar una campaña de esterilización de más de 30 perros que tiene en su domicilio y de esta manera evitar que se incremente el número de perros.

La historia de Emily con los animales comenzó con Joseabelí, una perrita que fue su compañera durante 16 años y que falleció hace dos años. "Era mi compañera, era mi niña, era mi todo", recuerda.

A partir de esa pérdida, decidió dedicar parte de su vida al cuidado de otros perros que necesitan ayuda. Emily pidió a la población tener mayor conciencia sobre la responsabilidad de tener una mascota y evitar el maltrato y abandono. "Ellos también son seres vivos y ellos no tienen voz, pero uno es su voz de ellos", afirma.

Su llamado es que quienes ya no puedan hacerse cargo de un perro no lo abandonen y le den la oportunidad de encontrar a una persona que pueda ofrecerle una mejor calidad de vida.

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