Ganaderos de México enfrentan caída de precios por carne importada de Brasil

La importación de 70 mil toneladas de carne congelada de Brasil ha generado una sobreoferta en el mercado nacional.

Por: Diana Ortiz

La permanencia de la frontera sur de México abierta para la importación de carne extranjera mantiene en desventaja a los productores ganaderos del país, quienes enfrentan una caída de hasta 40 por ciento en el precio del ganado de engorda debido a la competencia con carne importada, afirmó el productor ganadero Arturo Valdez.

El también representante del sector señaló que la autorización del Gobierno federal para el ingreso de 70 mil toneladas de carne congelada procedente de Brasil ha provocado una sobreoferta en el mercado nacional, obligando a reducir el precio del ganado mexicano.

"Los engordadores están batallando para vender el ganado porque está entrando mucha carne de Brasil. Eso ha hecho que la carne de México tenga que bajar de precio y se devalúe", expresó.

Valdez consideró que la decisión de permitir estas importaciones perjudica directamente a los productores nacionales, quienes además enfrentan las consecuencias del cierre de las exportaciones por la presencia del gusano barrenador y los efectos acumulados de varios años de sequía.

"Estamos muy molestos los ganaderos. La Unión Ganadera y la Confederación Ganadera han manifestado que debe frenarse la entrada de carne y ganado por la frontera sur. Todo esto ha sido en perjuicio del productor", sostuvo.

De acuerdo con el ganadero, la disminución en los precios ha afectado principalmente a los productores de ganado de engorda y a las empresas dedicadas al procesamiento de carne, con pérdidas estimadas de entre 30 y 40 por ciento.

Aunque reconoció que las recientes lluvias representan un respiro para la actividad pecuaria, advirtió que la recuperación del campo contrasta con la difícil situación económica que enfrenta el sector.

"Estamos contentos por las lluvias, pero nuestro ganado está barato. Venimos de más de siete años de sequía y ahora se suma este problema con las importaciones", dijo.

Valdez aseguró que la reducción en el costo de la carne importada no se refleja en los precios que pagan los consumidores, ya que el margen de ganancia permanece en las empresas empacadoras y comercializadoras.

"Las empacadoras y las carnicerías no le están bajando el precio al consumidor. Ellas son las que se están quedando con la diferencia. El productor vende más barato, pero la carne sigue costando lo mismo", afirmó.

Ante este panorama, pidió al Gobierno federal revisar su política de importaciones y establecer mecanismos que permitan equilibrar la competencia, entre ellos la aplicación de aranceles a la carne proveniente de Brasil.

"Si la van a importar, que le pongan un arancel para que pueda competir con la carne mexicana. El Gobierno tiene que proteger al sector primario y al ganadero mexicano", concluyó.

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