Martha Herrera de PRONNIF alerta sobre conductas violentas

La subprocuradora de PRONNIF, Martha Herrera, enfatiza la importancia de la cercanía familiar para prevenir conductas violentas en adolescentes. Destaca que la falta de supervisión en redes sociales puede influir negativamente en el comportamiento juvenil.

Por: Gerardo Martínez

La cercanía de los padres con sus hijos y la supervisión de lo que consumen en las redes sociales son factores clave para prevenir conductas violentas entre adolescentes, externó la subprocuradora de PRONNIF, Martha Herrera.

Luego del hecho ocurrido en una secundaria de Torreón, la funcionaria estatal señaló que no existe un perfil único para explicar este tipo de conductas, pero sí diversos factores que pueden influir en la distorsión de la realidad y la pérdida de empatía.

Entre ellos mencionó el acceso sin control a redes sociales y a ciertos contenidos abiertos y explícitos, que incitan a cometer ciertas conductas, aunado a la falta de cercanía de los padres. "Hay muchos factores que influyen en la distorsión de la realidad o el mal ejemplo que pueden tener los jóvenes hoy en día".

Consideró que cuando existe una ruptura de la cercanía, confianza, amor y valores dentro de la familia, puede afectar la percepción de la realidad y la capacidad de los adolescentes para desarrollar empatía y respeto hacia los demás.

 

Ante lo ocurrido en Torreón, planteó la necesidad de multiplicar los esfuerzos de la familia y revisar los protocolos de seguridad en escuelas para determinar cómo pueden mejorarse y proteger a toda la comunidad educativa. Mencionó que esta protección debe incluir a niñas, niños y adolescentes, pero también a maestros y al personal que trabaja dentro de las instituciones.

Señaló que en la región Centro, los registros de riñas escolares se mantienen en niveles similares a otros años, sin un incremento en este tipo de incidentes; además, indicó que se atiende este tema con las pláticas que se han llevado a los estudiantes.

 

Entre las señales de alerta mencionó cambios drásticos en el comportamiento o estado de ánimo, aislamiento, retraimiento, explosiones de enojo, modificaciones en los hábitos y falta de higiene. Mencionó que en caso de que los padres sean omisos, las autoridades pueden intervenir para evaluar si existe algún factor dentro del entorno familiar que esté generando o agravando la conducta violenta y establecer una medida especial de protección.

Salir de la versión móvil