La movilización refleja el hartazgo de los ex obreros ante la incertidumbre sobre sus prestaciones.
Por: Adriana Cruz
Monclova, Coah. - Ex obreros de Altos Hornos de México (AHMSA) volvieron a salir a las calles este miércoles para marchar por el primer cuadro de la ciudad, en una nueva jornada de protesta para exigir el pago de sus prestaciones pendientes y demandar apoyo inmediato por parte del Gobierno Federal ante la crisis económica que enfrentan cientos de familias tras el prolongado conflicto de la acerera.
Durante la movilización, Julián Torres, ex obrero y vocero del movimiento, informó que recientemente sostuvieron una reunión con el síndico, donde se les notificó que ya fue presentado ante la Juez un nuevo proyecto relacionado con el proceso de subasta de la empresa. Sin embargo, aclaró que no existe todavía una fecha definida para una nueva convocatoria, ya que, según dijo, el propio síndico evitó comprometerse con plazos hasta que el documento sea revisado y, en su caso, modificado o autorizado por la autoridad judicial. "No nos dio fecha. Dijo que no se quería comprometer con fechas porque era muy feo darle una fecha al trabajador y luego que no se cumpliera", expuso Torres, al señalar que el proceso dependerá de los tiempos legales y de la resolución que emita la Juez sobre las nuevas bases o el proyecto que le fue entregado el pasado 27 de marzo.
En medio de la incertidumbre, los ex trabajadores aprovecharon la marcha para insistir en un respaldo urgente por parte de la Federación, al considerar que la situación de las familias obreras ya rebasó el límite. Julián Torres reveló que, durante la reciente visita de la Presidenta de México a Monterrey, dos integrantes de la mesa directiva intentaron acercarse a ella, aunque no lograron dialogar directamente. No obstante, aseguró que sí le entregaron un oficio en el que solicitaron una pronta solución al conflicto y además un préstamo de 50 mil pesos a cuenta de salarios pendientes. El ex obrero explicó que la petición no busca que se cubra la totalidad de lo adeudado de manera inmediata, sino que se otorgue una ayuda emergente o humanitaria que permita a los trabajadores sobrellevar la difícil situación económica que arrastran desde hace meses. "No le estamos pidiendo que nos pague el 100 por ciento de los salarios, simplemente una ayuda para poder amortiguar tantito", expresó, al insistir en que sí existe la posibilidad de que el Gobierno pueda intervenir con algún mecanismo extraordinario de apoyo.
Torres también sostuvo que, dentro de las gestiones, los trabajadores han pedido que se les otorgue un trato similar al de otros sectores o regiones que han recibido respaldo institucional en momentos de crisis, al considerar que en Monclova existe una emergencia social derivada del colapso de AHMSA. Señaló que, hasta el momento, no han obtenido respuesta formal a esa solicitud, pese a que la necesidad se ha vuelto cada vez más apremiante para muchas familias. Sobre el avance del procedimiento legal, indicó que desconocen el contenido de las nuevas bases para la subasta de AHMSA, debido a que el síndico decidió no compartir los detalles hasta que la Juez determine si hará cambios al proyecto presentado. Según explicó, la postura fue que el documento podría sufrir modificaciones, por lo que prefirió esperar a que sea autorizado antes de hacerlo público ante los trabajadores. Pese a ello, Julián Torres aseguró que la información que han recibido es que, desde el Gobierno Federal y la Secretaría del Trabajo, se mantienen negociaciones con acreedores garantizados y que existe un avance importante en los compromisos, por lo que conservan la expectativa de que el conflicto pueda destrabarse en el corto plazo. Aun así, dejó en claro que la base trabajadora sigue desesperada por la falta de resultados concretos y por la ausencia de recursos para sostener a sus familias mientras se define el futuro de la siderúrgica.
La marcha por el centro de Monclova volvió a reflejar el hartazgo de los ex obreros, quienes entre consignas y reclamos reiteraron que no dejarán de manifestarse hasta obtener respuestas claras, tanto en el tema del pago de sus prestaciones como en la exigencia de un respaldo institucional que les permita enfrentar una de las crisis laborales más severas que ha vivido la región.