¿Qué es la encefalitis?

Por: Staff / La Voz

La encefalitis es una inflamación del cerebro causada la mayoría de las veces por virus. Puede pasar desapercibida y curarse sola, o cursar como una enfermedad grave que deja importantes secuelas neurológicas, cada 22 de febrero se conmemora el Día de la Encefalitis

REDACCIÓN / LA VOZ

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La encefalitis es una enfermedad que comporta una inflamación del sistema nervioso central, fundamentalmente del cerebro (encefalitis) pero también puede afectar por proximidad a las meninges (meningoencefalitis) y en la médula espinal (encefalomielitis). Aunque sus causas son variadas, la más frecuente siguen siendo los virus.

Aunque la encefalitis es una enfermedad poco frecuente, cada año se diagnostican unos 600 nuevos casos de encefalitis (0,5-7 casos para cada 100.000 habitantes al año), y se producen muchos más casos de lo que se llegan a diagnosticar porque los pacientes presentan síntomas atípicos, o no se identifica el agente causante.

Un diagnóstico rápido y el inicio de tratamiento precoz pueden evitar las considerables secuelas que puede causar esta enfermedad en los pacientes supervivientes.

Cuadro clínico de la encefalitis 

El cuadro clínico característico de la encefalitis consiste en:

-Fiebre

-Alteración del nivel de conciencia.

-Dolor de cabeza

-Crisis epilépticas

Diferentes tipos de déficits neurológicos, dependiendo de las partes del cerebro más afectadas (problemas para hablar, parálisis o alteraciones de la sensibilidad, alteraciones visuales…).

Existen muchos microorganismos capaces de producir encefalitis, pero los virus son los más frecuentes, por encima de las bacterias y otros agentes. Los casos más habituales son los producidos por la familia de los virus herpes, los enterovirus y otros virus transmitidos por animales (mosquitos, garrapatas, animales con rabia…). Los virus del sarampión, las paperas o la rubéola también pueden causar encefalitis muy graves en las personas no vacunadas. Una encefalitis grave no tratada de manera precoz puede resultar mortal o dejar secuelas permanentes.

Aunque en la mayoría de los casos la encefalitis es una enfermedad que se puede cuidar sin prácticamente ningún tipo de tratamiento, es importante saber cómo prevenirla, porque en casos muy graves puede dejar secuelas como pérdida de la memoria, alteraciones del comportamiento e, incluso, déficit en el movimiento.

La mejor manera de evitar esta enfermedad es haciendo cambios sencillos en nuestros hábitos de salud, como:

evitar ingerir agua y alimentos en mal estado

utilizar preservativo en las relaciones sexuales esporádicas

lavarse las manos a menudo

protegerse delante de picaduras de insectos, especialmente en climas tropicales, o mordiscos de animales portadores

vacunarse de forma debida cuando haremos viajes

vacunar a animales domésticos y, especialmente, vacunar a nuestros hijos.

Síntomas de la encefalitis

Los síntomas de la mayoría de las encefalitis parecen un cuadro gripal sin importancia. Puede persistir dolor de cabeza durante unos días, aparecer fiebre, dolores de articulaciones y musculares, y mucho cansancio. El cuadro puede durar de tres a diez días, igual que la gripe, y cuando sucede así no suele diagnosticarse encefalitis.

En ocasiones los síntomas de encefalitis son más llamativos y dan la alarma de que hay un daño concreto en el cerebro. Los más frecuentes son:

Alteración de la consciencia: estar somnoliento o tener el pensamiento muy lento son signos que indican daño cerebral. Se han dado casos de coma cerebral y muerte, aunque no es lo más frecuente.

Ataxia: se llama así a la alteración de la marcha; las personas que padecen ataxia no pueden caminar sin separar mucho los pies y sin agarrarse a cualquier punto de apoyo.

Dolor de cabeza muy intenso: mucho más de lo que cabe esperar en una gripe.

Convulsiones: aparecen de forma súbita y en personas que no han tenido antes cuadros epilépticos.

Pérdida de fuerza muscular o de la sensibilidad: simulan a un ictus, pero su aparición en el tiempo, los síntomas añadidos, y la distribución corporal, ayudan a diferenciarlo.

Alucinaciones visuales u olfatorias: oler malos olores, ver doble o formas difusas con colores, son síntomas bastante frecuentes.

Cambios de la personalidad: aunque parezca algo anecdótico, es un síntoma muy frecuente y característico. Puede suceder de forma súbita y es el dato que más alerta a los familiares.

Náuseas y vómitos: sobre todo en niños pequeños.

Irritabilidad y llanto continuo: puede ser el único síntoma en los niños menores de un año.

Signos de alerta de encefalitis

La Sociedad Española de Neurología (SEN) advierte de que determinados síntomas de alerta nos avisan de que estamos ante una encefalitis que debe ser tratada como una emergencia, desde fiebre alta, alteraciones del comportamiento, déficits motores, convulsiones, alteración del nivel de conciencia, alucinaciones, somnolencia, dolor de cabeza intenso a pérdida del conocimiento. Mientras que en bebés hay que prestar especial atención a síntomas como vómitos, rigidez corporal, o bien que presenten la fontanela de la cabeza tensa o saliente o llanto constante e hipoactividad.

Hay que recordar que una encefalitis grave no tratada a tiempo puede llegar a ser mortal o dejar secuelas neurológicas permanentes e imprevisibles. La mayoría de las veces se dañan vías nerviosas responsables de la fuerza muscular (dando lugar a parálisis parciales), o se producen lesiones puntuales en el cerebro, que pueden causar epilepsia en el futuro. Los casos más graves pueden provocar retraso mental, parálisis total, o enfermedades neurológicas complejas (enfermedad de Parkinson, por ejemplo).

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