Recuerdan la matanza de Tlatelolco

“02 de Octubre no se olvida”

Por: Gerardo Martínez

“El 2 de octubre no se olvida” frase que ha quedado en el recuerdo de la historia de México y que aún el día de hoy sigue doliendo entre los sobrevivientes de esta masacre al recordar los hechos de esa noche.

En Monclova se recordó los hechos de la “matanza de Tlatelolco”, con el relato de uno de los sobrevivientes, José Guadalupe Céspedes Casas, quien a la edad de 26 años fue testigo de los hechos.

El día de ayer se aprovechó el espacio en la plaza principal para hablar con los asistentes al evento que se desarrolló dentro de las actividades del municipio, en donde la gente escuchó y rindió un minuto de silencio por la memoria de los 400 estudiantes que fallecieron el 2 de octubre de 1968.

A pesar de los años esta historia continúa haciendo eco entre las personas mayores, pero también entre los jóvenes que escuchaban con cierta incertidumbre el relato, en donde el gobierno actúo en contra de un grupo de estudiantes.

Céspedes Casas platicó como la represión que existía por parte del Gobierno Federal y de las políticas que impedían cualquier tipo de manifestación generó un descontento social, que tomaron los estudiantes en el Estado de México para exigir que se modificara la ley y se les garantizarán su libertad.

Indicó que a la edad de 26 años era maestro rural en el Estado de México, en el municipio de Acambay, participó de manera activa en el movimiento del 68, ese día acudió al mitin de la Plaza de las Tres Culturas, en donde estaba filmando con una pequeña cámara, cuando se dio el disparo de la bengala desde las oficinas de Relaciones Exteriores que se utilizó como para iniciar la agresión en contra de los estudiantes.

Los disparos que provenían de los edificios, lo paralizaron mientras que veía como algunos estudiantes caían a su lado, y como elementos del ejército golpeaban a estudiantes, a pesar de ser pocos segundos vivió como si fuera mucho tiempo, cuando reacción y se tiró al piso, junto al cuerpo de una estudiante.

Al igual que muchos estudiantes, Céspedes Casas se resguardo posteriormente en uno de los edificios de departamentos, en donde fueron apoyados por algunas familias, en donde permaneció por horas, mientras continuaban los disparos y mientras el ejercito realizaba la inspección de los edificios.

Apoyados por una pareja logró salir del edificio haciéndose pasar por un familiar y lograron sacarlo a bordo de un vehículo que se encontraba en el estacionamiento del sótano, quienes lo dejaron en un lugar seguro.

El impacto de los hechos aún se encuentra en la memoria del dirigente de MORENA, que recuerda con dolor esos hechos y se le quiebra la voz tan solo de recordarlo.

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