El síndico de AHMSA solicita prórroga para integrar informes, mientras aumentan las impugnaciones legales.
Por: Adriana Cruz
El proceso de liquidación de Altos Hornos de México (AHMSA) se encuentra en un punto de alta tensión procesal. Lo que debería ser una ruta clara hacia la subasta de activos se ha convertido en un complejo "ajedrez jurídico", donde acreedores internacionales, la propia empresa y terceros han interpuesto una serie de recursos de revocación que amenazan con alargar los tiempos del concurso mercantil 19/2023.
Una lluvia de impugnaciones
El Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles notificó este 24 de febrero la admisión de múltiples recursos de revocación. Estos mecanismos legales buscan echar atrás decisiones tomadas por la jueza en fechas recientes, específicamente contra los autos dictados a finales de enero y principios de febrero de 2026.
Entre los actores que mantienen encendida la disputa legal se encuentran:
* Gigantes Financieros: Cargill Financial Services International y Caterpillar Crédito mantienen una pugna activa, especialmente en lo relativo a la separación de bienes y la prelación de créditos.
* Inversionistas y Fondos: Firmas como RBA Opportunities y One Dream Limited han impugnado acuerdos recientes, buscando proteger sus intereses financieros antes de que se ejecute cualquier venta de activos.
* La propia AHMSA: La administración de la siderúrgica, a través de sus apoderados legales, también ha recurrido a estos instrumentos para cuestionar las determinaciones judiciales que marcan el paso de la quiebra.
El impacto en la quiebra
Esta saturación de promociones y recursos ocurre en un momento crítico. Mientras el síndico, Víctor Manuel Aguilera Gómez, solicitó una prórroga de 10 días alegando la "complejidad" de integrar los informes bajo los nuevos formatos de quiebra, la acumulación de impugnaciones añade una capa de incertidumbre sobre la firmeza de los acuerdos de venta.
A la par de la batalla entre grandes capitales, el juzgado sigue recibiendo sentencias de tribunales laborales. La presión aumenta para el síndico, quien debe blindar los recursos necesarios para cubrir los créditos de los trabajadores, quienes por ley tienen prioridad, pero que se encuentran en medio del fuego cruzado de los recursos interpuestos por los acreedores comunes y garantizados.
El juzgado ha sido enfático en que, a pesar de las impugnaciones, el proceso debe seguir principios de celeridad, aunque la realidad del expediente muestra una maquinaria judicial trabajando a marcha forzada para resolver cada incidente planteado.