Por: Mónica Meza
Los rostros del personal de salud han cambiado mucho, ahora reflejan cansancio, agotamiento, tristeza y un profundo sentir, ellos son los soldados que se encuentran en la primera línea de fuego desafiando al virus que invisible pero letal y que les ha arrebato parte de su familia laboral.
Olga Isela Amaya Cruz Sub Jefa de enfermeras en la clínica 7 del IMSS estaba profundamente consternada, esto luego de que el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís señalara que el Hospital Móvil representa y honra al personal que puso todo su empeño en atender a los pacientes, se contagiaron de coronavirus y lamentablemente perdieron la vida.
Entre ellos se encuentran Roberto Gerardo Frías, Mario Trejo, María Elisa Amaya Cruz, Rosa Idalia Martínez y Walberto Reyes.
La Doctora María Elisa Amaya Cruz era hermana de Olga Isela quien mencionó que fue un momento muy doloroso, tanto que hubiera preferido no estar ahí cuando la gente aplaudió reconociendo la labor de su hermana.
“Como que nos arrancaron una parte de nosotros”, señaló llorando tras perder a su hermana, a sus compañeros y saber que ella y otra de sus hermanas están constantemente en riesgo, porque su profesión así se los demanda.
“Gente hermosa, gente bella, todos los Días le pido a Dios para que hagan caso, para que se cuiden mucho, esto existe y es una enfermedad silenciosa que avanza muy rápido, no sabemos en qué momento, ni como se encuentre nuestro sistema inmunológico para soportar, pero esto es terrible y se lleva a las personas de un momento a otro”, comentó.
Dijo que es triste ver como muchas personas siguen sin creer en esta situación, mientras el personal médico se desvive por atenderlos a pesar de tener temor a contagiarse.
Actualmente el personal del IMSS tiene apoyo psiquiátrico, el duelo está presente, Muchos de los empleados están tomando la terapia al sentirse rebasados de tantos sentimientos, de dolor, de sufrimiento.
“Es terrible que te avisen que un familiar o alguien de los compañeros falleció, nuestros rostros han cambiado, ahora todos somos muy diferentes”, comentó y esto es porque vivir esta amarga experiencia.
Actualmente un cirujano se encuentra hospitalizado, es paciente covid y es entonces cuando se preguntan ¿por qué nos está pasando todo esto a ellos?, la gente no cree en esto pero desafortunadamente existe y es muy terrible.
El personal sigue teniendo miedo pero ante todo cumplen con su profesión, hay más equipo, hay más preparación y mucha más fe que cuando toda esta pesadilla llamada covid empezó.