Monseñor Néstor Martínez llama a la comunidad a purificarse a través de Cristo

Martínez ofreció consuelo a quienes enfrentan momentos difíciles, recordando que solo la intervención divina puede limpiar el interior.

Por: Adriana Cruz

El párroco de la Iglesia Santiago Apóstol, Monseñor Néstor Martínez, compartió una profunda reflexión sobre el papel de Jesucristo como el "Cordero de Dios" y su poder transformador en la vida de los fieles.

Monseñor Martínez explicó que, así como en la antigua Pascua se sacrificaba un animal, Jesús se presenta ante sus discípulos para anunciar que Él es el nuevo y definitivo sacrificio. Al derramar su sangre en la cruz, Jesús asume el perdón de los pecados del mundo, convirtiéndose en el anuncio de esperanza que Juan el Bautista proclamó en su tiempo y que sigue vigente hoy para cada creyente.

Consecuencias del pecado

El párroco advirtió sobre las consecuencias del pecado, describiéndolo como una fuerza que "va carcomiendo" y "contaminando" la vida del ser humano. Enfatizó que el pecado encadena y aparta a las personas de Dios, por lo que exhortó a la comunidad a:

No permitir que el pecado corrompa sus vidas. Buscar la purificación a través de la sangre de Cristo derramada en la cruz. Reconocer que, aunque en apariencia uno pueda estar bien, solo la intervención divina puede limpiar el interior.

Palabras de consuelo

Finalmente, Monseñor Martínez dirigió palabras de consuelo a quienes atraviesan momentos de tristeza, vacío o dificultades. Invitó a los fieles a preguntarse seriamente qué están haciendo para permitir que Cristo los purifique, recordándoles que el objetivo de Jesús es otorgar una "vida en abundancia" a todo aquel que se acerque a Él con fe.

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