El vicario Néstor Martínez enfatiza la importancia de los valores familiares en la crianza de los niños.
Por: Gerardo Martínez
El abandono del recién nacido en Castaños debe convertirse en un llamado para fortalecer los valores familiares y asumir con mayor responsabilidad el cuidado de la niñez", señaló el vicario de la Diócesis de Saltillo, Néstor Martínez.
El sacerdote sostuvo que este caso, que ha generado amplia reacción social, debe invitar a la ciudadanía a reflexionar sobre el papel de la familia y la pérdida de principios que, dijo, se adquieren desde el hogar.
"Siempre hay que tener claros los valores de familia, que vamos adquiriendo en la misma familia, estos no se deben perder, porque cuando se pierden suceden este tipo de cosas, la invitación es que estos hechos que hoy nos alarman sean también oportunidad para reforzar esos valores y defender a la familia".
Señaló que la rapidez y la vulnerabilidad con las que actualmente se vive han reducido los espacios para reflexionar y pensar en lo que estamos haciendo, por lo que mencionó que es necesario detenerse a analizar las consecuencias de las decisiones antes de actuar.
"Vivimos una vida a veces tan rápida, tan frágil, tan vulnerable, que no nos detenemos a reflexionar si lo que estamos haciendo está bien o no, nos hace falta reflexionar antes de actuar".
Al ser cuestionado sobre si existe alguna justificación para que los padres abandonaran al bebé, el vicario evitó emitir un juicio y respondió que únicamente quienes participaron en los hechos pueden explicar las razones de su actuar.
"Quienes tienen una respuesta son ellos mismos, son los actores de esta situación y ellos tendrán su justificación; son quienes, en este caso, tienen algo que decir".
Agregó que, más allá de señalar culpables, este caso debe impulsar una reflexión profunda sobre las problemáticas que enfrentan muchas familias y personas en el ámbito privado.