La familia Peña interpuso una denuncia ante el Ministerio Público tras el robo en su joyería en Monclova.
Por: Diana Ortiz
El robo a una joyería de Monclova asciende a aproximadamente 7 millones de pesos, entre mercancía, efectivo y valores, estimó Gabriela Peña, hija del propietario del establecimiento.
La familia interpuso este lunes la denuncia ante el Ministerio Público, luego de que durante el fin de semana detectaran que las alarmas se activaron y posteriormente descubrieran que las cámaras de vigilancia habían sido desactivadas.
Peña explicó que el primer aviso de alarma ocurrió alrededor de las 21:20 horas, cuando la familia se encontraba fuera de la ciudad. Tras revisar las cámaras, observaron que todo se encontraba en orden y que ningún sensor interior se había activado.
Más tarde, su tía, encargada de la joyería, recibió una nueva alerta y pidió revisar nuevamente las cámaras. Para entonces, el sistema ya no mostraba imágenes.
Ante la situación, la encargada acudió al establecimiento con otra trabajadora. Al ingresar, alrededor de las 23:20 horas, encontraron las vitrinas prácticamente vacías.
Peña estimó que el valor de la mercancía robada supera los 5 millones de pesos. Además, los delincuentes sustrajeron efectivo de la caja fuerte, donde había más de medio millón de pesos, destinado principalmente a contar con cambio para las operaciones de la joyería.
También fueron sustraídos dos monedas Centenario y un Bicentenario. Uno de los Centenarios pertenecía a Peña y tenía un valor aproximado de más de 90 mil pesos.
La entrevistada señaló que el establecimiento se dedica a la venta de joyería de oro y plata, mientras que algunas piezas de chapa permanecieron en el lugar.
Sobre la forma en que los delincuentes ingresaron y abrieron la caja fuerte, Peña indicó que se encontraron indicios de herramientas y olor a quemado, por lo que consideró que pudieron utilizar un soplete, aunque dijo no tener certeza.
Las cámaras de vigilancia no registraron el robo debido a que fueron desactivadas y los delincuentes se llevaron el disco duro del sistema.
Peña consideró que quienes cometieron el atraco conocían el funcionamiento del establecimiento y actuaron de manera organizada, pues sabían cómo impedir que quedaran imágenes del robo.
Hasta el momento, la familia no tiene sospechosos identificados ni ha recibido información sobre personas señaladas por las autoridades. Peña indicó que la investigación corresponde a la Fiscalía.
La entrevistada también lamentó la falta de apoyo de algunos comercios vecinos después del robo, al señalar que necesitaban ingresar al establecimiento para cerrar el acceso utilizado por los delincuentes.