Temen comerciantes que delincuentes ingresen a otros locales del Centro.
Por: Carolina Salomón
La joyería donde el pasado viernes se registró un robo por 800 mil pesos en efectivo, además de piezas de oro y plata, permanece cerrada y con las cortinas metálicas abajo, mientras comerciantes aledaños temen que delincuentes intenten ingresar a otros negocios de la Zona Centro.
Comerciantes vecinos señalaron que el atraco generó preocupación entre quienes tienen establecimientos sobre la calle Hidalgo, debido a que existen plantas altas de inmuebles en estado de abandono que podrían facilitar el acceso de delincuentes.
Advirtieron que algunos locales están conectados entre sí, situación que, consideraron, representa una condición de vulnerabilidad para los comercios de la zona.
El robo fue descubierto alrededor de las 23:00 horas del viernes, luego de que se activara el sistema de alarmas del establecimiento. Personal de una empresa de seguridad acudió a realizar una revisión exterior, pero no detectó daños visibles y descartó inicialmente que se hubiera cometido un robo.
Posteriormente, al ingresar al inmueble, se descubrió que había sido saqueado, por lo que se solicitó la presencia de las autoridades. En el lugar fueron localizados daños en diferentes puntos del establecimiento, principalmente en una caja fuerte, la cual fue cortada con un pulidor para acceder a su interior.
Los responsables también dañaron el sistema de vigilancia, así como puertas y el cristal de una oficina, luego de ingresar por un hueco ubicado en la parte posterior del establecimiento.
Tras el robo, la joyería permanece cerrada, mientras comerciantes de negocios cercanos expresaron su preocupación de que el atraco pueda ser seguido por nuevos intentos de robo en otros locales. Los comerciantes señalaron que las condiciones de abandono de algunas plantas altas y la conexión entre determinados establecimientos podrían facilitar el acceso de delincuentes a otros negocios.