Ante las escasas oportunidades que hay en la región para poder desarrollar su educación y vida laboral.
Por: Azucena Tenorio
“Extraordinarios Institución Educativa” es una escuela adaptada especialmente para los niños con autismo y síndrome de Down, ante las escasas oportunidades que hay en la región para poder desarrollar su educación y vida laboral.
La psicopedagoga y terapeuta de aprendizaje y lenguaje, Zulma García Nañez se enfocó desde hace seis años en la neuro diversidad en el centro Crecer, a donde llegó un paciente pequeño, Rodri con Autismo y Alfredo de 18 años con Síndrome de Down.
Ellos asistieron a terapias pero ambos se enfrentaron a barreras, en el caso de Alfredo, tuvo la barrera del límite de edad y no había un lugar a donde dirigirse a la par que no se les ofrecía la oportunidad laboral, mientras que Rodri no fue aceptado en los kínder al tener autismo no verbal.
“Lo llegaron a correr de las guarderías argumentando que gritaba, pero él es un niño súper bueno y lo corrieron, se presentaron las dos caras de la moneda, de pequeños no te los aceptan y de grandes ya no tienen para donde irse, por eso nació Extraordinarios”.
Zulma aclaró que no es una escuela donde ellos solo pasan el rato, sino que es una escuela especializada en sus diagnósticos, contando con nutriólogo, psicólogo, neurólogo y terapias.
Donde desarrollan todas sus áreas como: vida laboral, vida adaptativa que son específicas para que sean independientes y tengan un trabajo digno con las herramientas y necesidades, sin necesitar de alguien más.
Se cuenta con las maestras y auxiliares asignadas en cada uno de los niveles, con cupo limitado por salón de 3 a 8 niños. Es una opción para los padres de familia que tienen las mismas dificultades y necesidades, apoyados con becas y recabando fondos con otros sectores para que la carga no sea tan pesada.
“Muchas veces nos enfocamos en el aprendizaje pero hay otras habilidades de independencia, la parte artística, regulación emocional y aprendizaje. Son niños que no podían lavarse las manos o a cada rato se quitaban sus zapatos, son logros pequeños pero también unos muy grandes como lo es la lectura”.
Falta educación de calidad en las escuelas
La directora de Extraordinarios señaló que cuando una institución educativa regular hace adecuaciones para los niños que tienen estos diagnósticos, es una escuela ideal, sin embargo, no es solamente que el niño o joven sea aceptado dentro del salón de clases sino que realmente sea incluido.
“Hacerles ver que es lo que él puede dar en este momento y mejorar su nivel, creo que todavía hace falta la parte de incrementar la inclusión”.
Para los padres de familia que no saben a dónde acudir, externó que en el lugar en que sientan que sus hijos son bienvenidos, que les den un trato humanista y brinden conocimiento es importante, porque es ahí cuando ellos se sienten felices.
“Nunca hay que comparar el ritmo de su hijo con el de los demás, sin apurarse pero nunca limitándolos, y es importante buscar la comunidad de personas que son empáticas, sobre todo siempre estar bien informado sobre lo que es mejor para ellos”.
Este centro educativo se encuentra ubicado sobre la calle Kenia con bulevar Francisco I. Madero de la colonia Guadalupe, donde las familias de niños con autismo y síndrome de Down pueden asistir, pero primero deben tener la aceptación para que sus hijos avancen.