Por: Teddy Fuentes
Desde muy temprana hora, el panteón municipal Guadalupe lució abarrotado de personas, quienes no dejaron pasar el fin de semana para acudir y rendirle un merecido homenaje a sus fieles difuntos.
Una de esas personas fue María Elena Briseño, quien como cada año acude a rezarle un rosario a sus padres Don Polo Briseño y doña Panchita Carranza, así como a su hermana Irene, quienes fueron un pilar importante para su vida.
“No vine el día 2 porque trabajo, sin embargo aquí estoy como cada año después de su partida para rendirles un tributo, rezarles una oración y traerles sus flores preferidas, sé que ellos ya no están físicamente con nosotros, sin embargo están en mi corazón”.
Aunque el día de muertos ya pasó, una gran cantidad de personas acudieron al panteón municipal dolores a rendir un tributo a sus seres queridos.
Doña María, así como un centenar de personas, acudieron en domingo a colocar flores e incluso a realizar un altar en la tumba de sus seres queridos, aún y cuando el día de muertos ya pasó.
“No pudimos venir el sábado día dos, sin embargo aquí estamos para que ellos sepan que no los olvidamos, es una bonita tradición venir con toda la familia a homenajear a quienes ya no están en la tierra, pero quienes siguen vivos en los recuerdos de quienes los queremos”.
Fue el joven juan Antonio Guajardo, quien comentó que el viene desde Estados Unidos a visitar la tumba de su abuela, sin embargo no pudo llegar el día de muertos por un percance carretero, sin embargo logró llevarle las flores que a su abuela más le gustaban en vida.
“Los que estamos en Estados Unidos extrañamos mucho estas tradiciones, por ello venimos en estas fechas para conmemorar la memoria de nuestros familiares, no pude llegar a tiempo, pero aquí estoy como todos los años cumpliéndole a mi abuela que fue todo mi querer”.
Niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad recorrieron los pasillos del campo santo llevando con ellos flores, comida y recuerdos de sus seres queridos, quienes viven presentes en sus vidas, aún y cuando ya no están en este mundo.
“Es muy bonito venir a dale una limpiadita a la lápida de mi mamá Carmen González, sé que ella viene y ve que la sigo recordando, me disculpé porque no llegué en día de muertos, sin embargo aquí estoy desde hace 19 años que ella se fue”, dijo con lágrimas en los ojos Juanita Rodríguez González.