Familias se han refugiado en las asociaciones pues los medicamentos en particular con muy costosos
Por: Azucena Tenorio
El desabasto de medicamentos contra el cáncer en el IMSS ha sido un duro golpe para los niños que padecen la enfermedad como para sus familias, desde hace dos años que José María está luchando contra el linfoma de Hodgkin en el estómago, gracias a las asociaciones su tratamiento no se ha retrasado.
José María Cruz Rivas tiene 14 años y fue a los 12 cuando le detectaron linfoma de Hodgkin en el estómago, es una enfermedad por la que se forman células malignas en el sistema linfático. Los dos tipos principales de linfoma de Hodgkin infantil son el clásico y con predominio linfocítico nodular.
A nivel nacional se generado un desabasto de medicamentos contra el cáncer para niños, dosis que los padres de familia no pueden costear ya que dependiendo del medicamento, tienen que invertir hasta 3 mil pesos por mes o cada quince días en una sola dosis.
La mamá de José María indicó que fue difícil conseguir dosis de cardioxane, la importancia de este es que su componente principal de ese medicamento es dexrazoxane y sirve para proteger al corazón de los efectos de la quimioterapia.
Muchos niños han fallecido por la falta de este y otros medicamentos, el cáncer es una enfermedad que no perdona ni espera a que el paciente consiga las dosis necesarias.
“Es caro para personas que no contamos con el recursos económico, por eso ingresamos a las fundaciones, tienen un precio aproximado de 3 mil pesos o más. Lo que pasa es que para una quimioterapia un niño necesita de varias dosis, por eso se hace pesado”.
A esto se le sumó que debido al desabasto generado hace más de un año, las farmacéuticas empezaron a venderlo en mayor precio, provocó que las asociaciones del país se unieran para prestarse medicamentos y ganar poco a poco la batalla contra el cáncer.
Desde hace tiempo su salud ha mejorado por las quimioterapias y 28 radiaciones para atacar el cáncer, sin embargo sigue con su tratamiento y con apoyo de la asociación Sonrisa Luis Adrián Tijerina como de la fundación Sofía Sipi.
“Su quimioterapia se retrasó un mes cuando inició con su tratamiento, esto hace dos años, ahorita se está manteniendo porque a veces si hay medicamento y otras no, en eso nos ayudan las asociaciones y fundaciones”, comentó su mamá.