Trabajadores de AHMSA esperan justicia en subasta crucial en Monclova

La subasta de AHMSA representa una oportunidad para cerrar un conflicto que ha afectado a miles.

Por: Adriana Cruz

A días de que se realice la subasta que definirá el futuro de Altos Hornos de México (AHMSA), entre los trabajadores prevalece una mezcla de serenidad, esperanza y exigencia de justicia.

Tras casi tres años de incertidumbre, paros y adeudos, obreros activos y reajustados coinciden en algo: quieren que el proceso marque el cierre definitivo de un conflicto que dejó a más de 14 mil familias en vilo.

"Ahorita estamos con una paz y tranquilidad. Seguimos con la confianza... esperamos que haya un buen resultado el día viernes", expresó Ervey Valenzuela, integrante del movimiento obrero, al referirse a la subasta y al plazo de cinco días hábiles posteriores en que se conocería el resultado oficial.

En los últimos días ha predominado el silencio institucional en torno al proceso judicial. Para los trabajadores, ese silencio puede ser una señal positiva... o no.

"Esperemos que sea favorable. Pero también esperamos lo contrario. Estamos preparados para eso y para más. Estamos muy conscientes de lo que pueda pasar, pero ahorita esperamos el 100% de un buen resultado", sostuvo.

Ervey subrayó que la lucha ya no es solo por un grupo organizado, sino por toda la región Centro de Coahuila.

"No es tanto por el movimiento, es por los 14 mil y por la región centro de Monclova, que es la que también se va a ver beneficiada el día de mañana si se llegan a dar esos pagos." "Que ya se acabe este conflicto"

Para algunos, la subasta representa la posibilidad de cerrar un capítulo doloroso.

"Ya lo que queremos aquí en la región centro es que se acabe este conflicto. Que se acabe por completo", dijo con firmeza, al responsabilizar al ex dueño de la acerera por la crisis que dejó a miles de familias sin ingresos.

La carga emocional es evidente. "La que la hemos sufrido somos los verdaderos trabajadores... hay veces que sacrificamos el alimento por dejárselo a nuestros propios hijos. Nosotros sí nos podemos aguantar eso, nuestros hijos no."

José Juan Alvarado, trabajador entrevistado aseguró que, después de años de incertidumbre, hoy perciben un escenario distinto.

"Ya vemos una gran luz al final del túnel. Esperamos que salgan bien las cosas por el bien de todas las 14 mil familias de la Región Centro."

Reconoció que su etapa laboral quedó truncada a pocos años del retiro. "Ya era mi etapa final... se perdió el ritmo laboral. Sí nos sentimos tristes. Fue una muy buena empresa, pero mi vida laboral se vio afectada."

Aun así, afirmó sentirse orgulloso de lo construido durante décadas dentro de la siderúrgica.

"Altos Hornos es mi vida"

El tercer testimonio resume el sentir de generaciones enteras.

"Para mí Altos Hornos es mi vida. Laboré 40 años. Realicé mi familia, saqué adelante a mis hijos. Uno terminó licenciatura y el otro estudió mecatrónica. Gracias a Dios tengo mi casa... esa casa tipo obrera que nos dio la empresa."

Ingresó en 1985, pasó por el departamento de chatarra y posteriormente por la laminadora en caliente. Su historia refleja la de cientos de trabajadores que hicieron carrera completa dentro de la planta.

Hoy, su exigencia es clara: que se pague todo lo adeudado.

"Hay muchas cosas: la huelga, el medio ahorro, los rebajes especiales... Vamos a esperar que se venda y vamos a ver con lupa que se nos pague todo lo que se nos debe."

La eventual venta de AHMSA no solo implica una operación financiera millonaria. Representa la posibilidad de reactivar la economía regional, saldar adeudos laborales y cerrar uno de los episodios más complejos en la historia industrial de Monclova.

Entre quienes forjaron acero durante décadas, la postura es firme: esperan justicia, no discursos.

Y mientras el reloj avanza hacia el día de la subasta, en la Región Centro la esperanza no se apaga.

Porque para ellos, AHMSA no fue solo un empleo. Fue su vida.

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