"Perdí a mi bebé por las golpizas"

La ex pareja de Reynaldo N narra su experiencia de violencia y abuso, incluyendo la pérdida de un bebé.

Por: Adriana Cruz

MONCLOVA, COAH – El caso del homicidio en un centro de rehabilitación ha tomado un aspecto mucho más siniestro tras revelarse el testimonio de una ex pareja de Reynaldo N. En una declaración contundente, la mujer no solo confirmó la brutalidad del imputado, sino que reveló una tragedia personal que marca el pasado del ahora detenido: la pérdida de un bebé a consecuencia de las golpizas que él le propinaba. Este hecho pone de manifiesto que la violencia extrema de Reynaldo N no es nueva, sino un patrón de conducta que ha dejado víctimas incluso antes del crimen en el anexo.

 

La ex pareja detalló que el historial criminal de Reynaldo N es extenso y conocido, aunque hasta ahora había gozado de una preocupante impunidad. Según el testimonio, el señalado cuenta con acusaciones previas por delitos de alta gravedad, incluyendo violación, secuestro y robo a mano armada en establecimientos comerciales. La mujer fue enfática al señalar que Reynaldo no es un agresor ocasional, sino una persona con un perfil criminal desarrollado que ha transitado por diversos delitos graves sin haber enfrentado consecuencias legales definitivas hasta este momento.

 

Un punto clave y recurrente en la entrevista es el papel del padre del imputado, a quien la víctima señala directamente como el principal "solapador" de sus actos. De acuerdo con el relato, cada vez que Reynaldo N cometía una atrocidad o se veía envuelto en problemas con la ley, su padre intervenía para encubrirlo o ayudarlo a evadir la justicia. Esta protección familiar, afirma la ex pareja, fue lo que permitió que el carácter violento del sujeto escalara sin frenos, sintiéndose intocable bajo el amparo de su progenitor.

La gravedad del testimonio alcanza su punto más alto al describir el ambiente de terror en el que vivían quienes lo rodeaban. La mujer explicó que las agresiones eran constantes y de una crueldad tal que la llevaron a sufrir el aborto mencionado, un trauma que hasta hoy la persigue. Estas revelaciones pintan a Reynaldo N no solo como el presunto responsable de un homicidio en un anexo, sino como un individuo de alta peligrosidad que ya había demostrado su desprecio por la vida humana en el ámbito más privado.

 

Finalmente, la ex pareja decidió romper el silencio con la esperanza de que, ante la magnitud del asesinato del interno, las autoridades de la Fiscalía General del Estado dejen de ignorar su historial. El llamado es claro: que el peso de la ley caiga sobre él sin que influencias familiares vuelvan a entorpecer el proceso. La comunidad de Monclova observa ahora con indignación cómo un hombre con antecedentes de violación, secuestro y pérdida de una vida en gestación, seguía libre y en una posición de poder sobre internos vulnerables.

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