Familia Juárez mantiene tradición de tienditas en panteón Guadalupe

Desde hace 25 años, la tradición de las tienditas en el panteón Guadalupe ha sido un legado familiar.

Por: Staff / La Voz

A la altura de la barda trasera del panteón Guadalupe, la familia Juárez encontró una manera peculiar de acercar sus productos a quienes visitan el camposanto: instalar pequeñas tienditas sobre estructuras de madera elevadas, una idea que nació hace 25 años y que se ha mantenido como un negocio familiar.

El ingenio comenzó con don Manuel Juárez, quien aprovechó que el patio de su vivienda colinda con la parte posterior del panteón para habilitar un punto de venta a la altura de la barda. Para hacerlo, levantaron cuatro barrotes y colocaron una plataforma de madera encima, sobre la cual instalaron la pequeña tienda, protegida del sol por un toldo. Desde ahí ofrecen frituras, dulces, aguas y refrescos a las personas que acuden al cementerio. Tras el fallecimiento de don Manuel, su nuera retomó el negocio y continuó con una actividad que ya forma parte de la historia de la familia.

La familia Juárez ha encontrado una forma única de ofrecer productos a los visitantes del panteón Guadalupe.

En el otro extremo también se encuentra la hija del fallecido, quien mantiene otra tiendita instalada bajo el mismo ingenioso sistema, aprovechando la cercanía de las viviendas con el camposanto. Así, lo que comenzó como una iniciativa de don Manuel hace más de dos décadas se convirtió en una tradición familiar que demuestra cómo la creatividad y el ingenio permiten encontrar oportunidades de trabajo hasta en los espacios menos convencionales.

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