Trabajadores de AHMSA realizan juicio público contra Víctor Aguilera en Monclova

Las imágenes de la protesta muestran un obrero en un sanitario, simbolizando el deterioro en AHMSA.

Por: Adriana Cruz

Monclova, Coah. – En una protesta que rozó lo simbólico y lo político, trabajadores de Altos Hornos de México (AHMSA) escenificaron un "juicio" público contra el síndico de la quiebra, Víctor Manuel Aguilera Gómez, a quien responsabilizan de permitir el presunto saqueo de activos al interior de la empresa. La imagen fue contundente: un obrero caracterizado, sentado sobre un sanitario, mientras detrás se exhibían pancartas con mensajes de reclamo directo. No era una puesta en escena improvisada, sino un acto deliberado para evidenciar —según dijeron— el nivel de deterioro, abandono y corrupción que denuncian dentro de la siderúrgica.

"Se están llevando la empresa en pedazos". En voz del representante obrero Ervey Valenzuela, los trabajadores aseguraron que cuentan con pruebas fotográficas que documentan la salida constante de equipo industrial desde zonas estratégicas como la Planta Uno y el horno eléctrico de la Planta Dos.

"Se están llevando la empresa en pedazos. Equipos completos, material eléctrico... todo está siendo desmantelado", denunció. Las imágenes —mostradas a medios— exhiben camionetas que ingresan y salen con carga, sin que, afirman, exista control efectivo.

"Punto Cero": el acceso sin vigilancia. El señalamiento central apunta a un acceso identificado como "Punto Cero", descrito como un punto vulnerable por donde —según los obreros— circulan las unidades involucradas.

"Es un acceso completamente solo. Por ahí entran y salen a distintas horas. Ya tenemos más de mes y medio detectando este movimiento", sostuvo Valenzuela. Sospechas sobre seguridad interna. El reclamo no se limita al ingreso irregular de vehículos. Los trabajadores cuestionaron directamente al personal de vigilancia, al considerar inexplicable que estas actividades ocurran sin ser detectadas.

"Hay vigilancia que cobra y no está haciendo su trabajo. No puede ser que no vean cómo se están llevando los equipos", señalaron. Incluso, insinuaron posibles actos de corrupción al interior, al mencionar cambios patrimoniales en personal de seguridad en los últimos años.

 

Daños visibles y pérdidas en aumento. Además del retiro de equipos, denunciaron que diversas áreas presentan deterioro severo, particularmente cuartos eléctricos en condiciones críticas, lo que, advierten, compromete cualquier intento de reactivación futura de la empresa. El valor del equipo sustraído oscila —según estimaciones de los propios trabajadores— entre 3 mil y 50 mil pesos por pieza, lo que podría traducirse en pérdidas millonarias acumuladas.

Exigen acción inmediata. Los obreros insistieron en que la responsabilidad recae directamente en la figura del síndico, a quien exigieron intervenir de forma inmediata.

"Él es el responsable legal de la empresa. Tiene que responder por lo que está pasando", concluyeron.

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