Urge a Marcelino una silla de ruedas

Su silla presenta ya mucho tiempo de uso en el asiento, en ambas partes el asiento se encuentra muy desgastado, así como las ruedas, que casi ya no tienen hule y Don Marcelino dice que ahora se le hace mucho más pesada para rodar

Por: Diana Ortiz

Una vida en ruedas es la que vive Don Marcelino Coronado Inocencio de la Colonia Revolución, a quien le urge una silla de ruedas nueva pues la que tiene desde hace 7 años ya está muy deteriorada y es la única manera que tiene para desplazarse.

Su silla presenta ya mucho tiempo de uso en el asiento, en ambas partes el asiento se encuentra muy desgastado, así como las ruedas, que casi ya no tienen hule y Don Marcelino dice que ahora se le hace mucho más pesada para rodar.

Este lunes estuvo Don Marcelino en Presidencia Municipal para pedir apoyo de que le logren cambiar la silla, pero no tiene teléfono, ni celular, y le dijeron que debería tener la manera de localizarlo.

El dio su dirección al Periódico La Voz para la gente que guste apoyarlos si alguien tiene una silla que le puedan facilitar, vive en la Calle 2 con 10 en la Colonia Revolución, antes de llegar a la Colonia Ampliación Guerrero, habita la vivienda marcada con el número 305.

Marcelino quedó inválido desde hace 48 años, luego que sufrió un accidente en la Mina La Luz cerca del municipio de Aura, Coahuila; estando en labores se vino una tarima alta abajo y le cayó encima, motivo por el cual le quitaron la pierna izquierda y desde entonces está pensionado.

“Al principio recibía 2 pesos con 40 centavos de pensión hoy me dan 2 mil 600 pesos, es poco, pero de eso vivimos, vivo junto a mi hermana, a ella también le llevan alimentos, así que subsistimos”, explicó.

Años después y por causa de la diabetes, le cortaron los cinco dedos de su pie derecho, por lo que Don Marcelino ya no pudo caminar y su única oportunidad de desplazarse es la silla de ruedas.

Destacó que en su colonia hay calles muy prolongadas y por eso se le acaban más rápido las ruedas a su silla, cuando de plano no tiene para pagar un taxi, Don Marcelino va desde su casa a las consultas médicas en la Clínica 7 del IMSS, y es muy agotador porque la silla ahora no rueda con facilidad.

Pide una silla de ruedas que tenga los descansabrazos bajos, luego que le han ofrecido sillas con los descansabrazos muy arriba y no alcanza las ruedas para moverlas por sí solo, usa unos guantes para hacerlo, luego que no tiene quién lo empuje.

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