El presidente de la Asociación Ganadera, Marco Antonio Rodríguez, enfatiza la urgencia de un programa de vacunación para animales no registrados en Castaños.
Por: Gerardo Martínez
Los criaderos clandestinos dentro de la mancha urbana representan uno de los principales riesgos para la propagación del gusano barrenador en Castaños, por lo que el presidente de la Asociación Ganadera Marco Antonio Rodríguez señaló que es necesario implementar un programa de vacunación para animales que permanecen sin registro oficial.
Ante el aumento de los casos de gusano barrenador en Coahuila, Marco Antonio Rodríguez Galaz señaló que se tienen que reforzar las acciones para controlar la mosca y evitar que se presenten nuevos casos.
Señaló que en coordinación con las autoridades, se mantiene la campaña de vacunación del ganado con ivermectina, la cual se aplica de manera gratuita y en la que se ha tenido buena respuesta de los ejidatarios.
Así mismo, dijo, se sigue trabajando con los cercos de mosca estéril que se han ido liberando en la región Centro, con apoyo de las autoridades estadounidenses. Sin embargo, informó que el problema que han detectado es la presencia de corrales en el área urbana, donde muchos ciudadanos cuentan con animales que no están registrados y no acuden a vacunarlos.
Señaló que la población teme que se les aplique una sanción o se les pida el registro, arete, o la documentación. Se estima que se tengan entre 500 y 700 animales en la mancha urbana, incluyendo cabras, vacas, caballos, que de no vacunarse representan un punto de riesgo para la reproducción de la mosca.
"La gente tiene miedo de enfrentar consecuencias legales por tener animales sin registro o permisos, por lo que es necesario iniciar una campaña de concientización, para que accedan a la inspección, garantizándoles que no vamos a revisar nada, si tienen arete, la procedencia del animal, porque ahorita lo que queremos es vacunar".
Indicó que el objetivo principal en este momento es contener cualquier riesgo sanitario, por lo que buscan crear un esquema donde los propietarios permitan la vacunación sin temor a sanciones.