Sin ni un peso en la bolsa busca quien le dé un taco.
Por: Diana Ortiz
Una travesía sin un peso, totalmente a la deriva, comiendo cada dos o tres días desde Chihuahua hasta Monclova, llegó Lorenzo Torres Zamarripa de 49 años en búsqueda de su gran amor Estela, quien se refugió en esta ciudad después de una pelea marital.
Sin un peso en la bolsa, en la mochila que carga a su espalda solo trae una taza, un frasco de café y azúcar, un poco de ropa, así con sus pocas pertenencias y sin recursos, Lorenzo salió dispuesto a encontrar a su familia.
“Tuvimos una discusión, cuando se salió de la casa primero se fue con su mamá, y luego se peleó con ella y ya le perdí la pista, yo me salí a buscarla dejé mi trabajo agarré mi mochila y emprendí el viaje, porque la amo”, comentó.
Dijo que tuvo comunicación con ella por Messenger y llegó hasta Monclova porque la ama y quiere arreglar las cosas.
La mañana de este martes, Lorenzo llegó a la Central de Autobuses donde se vería con Estela, pero él llegó más tarde, ella se cansó de esperarlo y se fue. “Pero ya me volví a comunicar con ella, me dijo espérame y aquí ando, tengo la esperanza de que en poco tiempo pueda verla”.
Cuestionado al respecto, Lorenzo dijo que su travesía fue de puro sufrimiento, la mayoría caminando, a veces le daban raid, no tenía ni para comer, y en ocasiones le regalaban comida, “gracias a Dios ya llegué aquí, lo último que conseguí fueron 270 pesos y desde Chávez (Francisco I. Madero) tomé un camión que cobra más de 400 pero me aceptaron así”.
Él no tiene hijos, ella tiene dos uno de 8 y otro de 12, “pero para mí son mis hijos, los quiero mucho y la quiero a mi señora, por eso me vine a buscarla”.
Dijo que si se quedan en Monclova será decisión de ella, “pero comenzaré a trabajar lo más pronto posible para ella y mis hijos, tal vez nos iremos a Acuña, hoy aquí estamos”.